Tradición, religión y diversión. El Convent de Sant Bonaventura de Llucmajor fue escenario, el Domingo de Pascua, del singular 'Sermó de l'Enganalla'. En esta ocasión hubo un claro vencedor: el organista.

Los protagonistas este 2019 de tan singular costumbre que en Mallorca solo se conserva en Llucmajor fueron el Pare Jordi Perelló y el organista Tòfol Barros. Los vecinos y las vecinas abarrotaron de nuevo el monumental convento, sobre las ocho de la mañana.

En el momento del 'Sermó de l'Enganalla', declarado esta legislatura Fiesta de Interés Singular se respiró cierta tensión y expectación. Eso sí, como siempre, media sonrisa en los rostros de las personas asistentes. No en vano, el ritual del llamado 'Risus Paschalis' es de lo más llamativo y al mismo tiempo fuera de lo común.

Esta vez Barros interrumpió con autoridad al Pare Perelló, impidiendo que este último pronunciase la frase clave: "Crist ha ressuscitat". No obstante, al bajar del púlpito y regresar al altar, el religioso quiso terminar su discurso.

En definitiva, Llucmajor puede presumir de contar con una tradición en exclusiva, viva y reconocida. En otras iglesias de Mallorca también hay constancia documental de que se celebraba este mismo acto, si bien dejó de llevarse a cabo por distintos motivo.