Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista

Melcion Nicolau Jaume: "El pequeño payés ha desaparecido"

La veteranía es un grado y sostiene que "trabajar en el campo es sano, se respiran buenos aires"

Melcion Nicolau transmite humildad y amor a la tierra.

Melcion Nicolau transmite humildad y amor a la tierra. Biel Gomila

"A Melcion Nicolau i Jaume, amb agraïment pels seus vint-i-cinc anys de col·laborador a la revista Bona Pau i per la seva profunda estimació a la pagesia i a Montuïri", reza la placa que este hombre de 85 años recibió en el homenaje que le tributó la publicación montuïrera en la celebración del 67 aniversario. "Sentí una gran alegría. No pensaba merecer tanto", confiesa con su natural humildad. "Por motivos de salud no podré continuar con mis artículos sobre temas agrícolas desde mi sección de Fora Vila", apostilla.

P ¿Cuándo escribió por primera vez en la publicación local?

R Era septiembre de 1993.

P ¿Recuerda el primer tema?

R Sobre los buenos albaricoques que enterraban en un secadero de Porreres con el fin de regular el mercado, ya que decían que estaba saturado. Se pagaron a 6 pesetas el kilo con dinero de la Unión Europea.

P ¿Cuál fue el motivo de colaborar en Bona Pau

R Fue precisamente por los buenos albaricoques que enterraban. Creía que si aquí nos sobraban cosas buenas para comer, en otros lugares del mundo había hambre. Pensaba que podrían secarlos o hacer confituras. No había motivo para desecharlos.

P ¿Cómo ve la situación actual del campo mallorquín?

R El pequeño payés ha desaparecido. Veo imposible poder vivir de los productos del secano en poca cantidad. Tal vez con regadíos y un buen huerto se pueda defender y vivir de sus produtos.

P ¿Animaría a los jóvenes a dedicarse a la agricultura?

R Debido a lo difícil que es vivir solamente del cultivo, no lo haría. Les diría que busquen otro trabajo y si quieren conrear que lo hagan al haber terminado el jornal y los fines de semana.

P ¿Qué opina de la moda de los productos ecológicos?

R Son cultivos libres de productos químicos; por tanto, saludables. Pero no me convencen, puesto que para obtener buenas cosechas hay que abonar y luchar contra plagas y enfermedades

P Ha publicado dos libros, Escrits d'un pagès y Escrits d'un pagèsNous escrits d'un pagès

R Fue hablando con el amigo Felip Munar. Él me sugirió que podía escribir un libro en base a los escritos publicados. Tratan de trabajos y producciones agrarias.

P Ha demostrado su amor a la tierra...

R La tierra nos proporciona los alimentos que nos son necesarios para bien vivir. Si se tiene un poco de tierra y de ella se sacan productos para el consumo de la familia, cae muy bien. Sabemos que trabajar en el campo es sano, se respiran buenos aires.

P ¿Cómo describiría la historia del campo en la Mallorca del último siglo?

R Cuando se trabajaba la tierra con la fuerza de los mulos, mulas, caballos, yeguas, burros y burras, en los pueblos rurales la mayoría de gente -pienso que sería el 90%- vivía del campo, ya sea cultivando sus propias tierras o bien alquiladas o en aparcería. Los amos y señores de posesiones vivían bien. Pero a partir de la década de los años 1960 a 1970 llegó la mecanización. Poco a poco se retiró la fuerza animal, y la mayoría de gente payesa se fue a ganar un mejor sueldo trabajando en la construcción o en actividades relacionadas con el turismo. Eran los tiempos del boom turístico.

Compartir el artículo

stats