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Las antiguas barberías se reinventan

El negocio tradicional de Can Foradí de sa Pobla, una saga de barberos de tercera generación, extiende sus tentáculos a Palma

El fallecido escritor Alexandre Ballester se somete a un corte en Can Rayó.

El fallecido escritor Alexandre Ballester se somete a un corte en Can Rayó. a. a. r.

Las barberías de los pueblos, a lo largo del pasado siglo XX, además de ejercer sus servicios propios de la profesión de barbero y peluquero de caballeros (la palabra o calificativo de peluquería no se empleaba) eran centros de animadas reuniones sociales, donde durante el trabajo que realizaban con esmerado estilo los profesionales del oficio se entablaban conversaciones y comentarios varios, se leían los periódicos y hasta se gastaban ocurrentes bromas.

En sa Pobla se llegaron a contabilizar hasta una treintena de barberías que ofrecían sus servicios sin un horario determinado. Dado que los campesinos trabajaban de sol a sol, al igual que los industriales de la mecánica, herreros y carpinteros, muchos clientes acudían a la barbería para afeitar sus barbas o cortar el pelo, después de cenar, una vez acabada su jornada laboral. Y los sábados a la salida de la sesión de cine nocturna, por lo que los empresarios de las barberías y sus ayudantes trabajaban hasta altas horas de la noche, y también los domingos por la mañana, para cerrar los lunes como día de descanso.

Entre aquellas antiguas barberías, los poblers que actualmente lucen calva o peinan canas aún recuerdan aquellas que poco a poco han ido retirando sus brochas y navajas y cerrando sus puertas. En la memoria de muchos están las de Can Pometa, Can Feina, Can Ponset, Can Boi, Jaume Pixera, Can Guillem Milord, mestre Joan Piu, o can Foradí, por nombrar unas cuantas. Actualmente solamente quedan tres barberías de las que podríamos llamar tradicionales o nacidas en sa Pobla: La de Can Foredí, actualmente Arnau Rayó perruquers (tercera generación), Can Toni (segunda) y Can Nofre, que fue abierta por su titular hace varias décadas.

Saga

La barbería de Can Foradí, que José Rayó abrió en el año 1929 en la calle Plaça , muy cerca de la Plaça Major, es ya un negocio nonagenario. Una saga de barberos que ha alcanzado la tercera generación, ahora en manos de Arnau Rayó, que tomó el relevo de su padre Pep. Arnau hace una década creó la marca 'Arnau Rayó Perruquers' y desde el pasado dos de septiembre de 2018 extendió sus tentáculos hasta la popular Plaça des Banc de s'Oli de Palma, bajo la marca 'Barber's Club Palma'.

Arnau Rayó, a sus 44 años, cuenta con una dilatada experiencia en un sector que ha vivido muy de cerca desde su infancia, ya que tanto su tío abuelo, como su abuelo paterno y luego su propio padre le precedieron al frente de la popular barbería de Can Foradí, reinventada hace una década, con una apuesta atrevida, innovadora y estimulante. Convertida ahora en un consolidado modelo de negocio basado en una atención exquisita al cliente, 'Arnau Rayó Perruquers' se caracteriza por una implicación absoluta de sus profesionales en el proceso de trabajar la imagen personal del cliente, en un local de auténtica vanguardia. Para ello, cuenta con las técnicas más avanzadas del mercado y de unos productos de última generación y altísima calidad. Todo al servicio de una clientela cada día más formada y exigente.

Reinventar la barbería

Refiriéndose al establecimiento instalado en Ciutat, Arnau Rayó comenta que "sin aquel impulso familiar inicial y sin la voluntad de aquellos profesionales que, a pesar de las dificultades, supieron mantener a través de los años su compromiso con el viejo arte de la barbería, el proyecto de Barber's Club que hace cuatro meses inició su andadura en Palma, tercera generación de nuestra saga de barberos, no habría sido posible."

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