25 de noviembre de 2018
25.11.2018

El ayer y hoy de las ferias locales

La feria dedicada al arroz recoge el testigo de los tres eventos nacidos en el siglo XIX

25.11.2018 | 02:45
Imagen retrospectiva de un feria celebrada en sa Pobla a mediados del pasado siglo XX.

La Fira de l’arròs pobler, la heredera de la tradicional Fira de Tardor

  • En julio de 2015, el alcalde de sa Pobla, Biel Ferragut, instaba a estar preparados por si se producía una situación adversa para la exportación de la patata. El plan B era el cultivo del arroz.

    En noviembre de aquel mismo año la denominada Fira de Tardor se rebautizaba como ‘Fira de l'Arròs Pobler’, rememorando la importancia que tuvo el centenario cultivo en s’Albufera después de su desecación y la revitalización que adquirió el cultivo de regadío a principio de los años 90 gracias a la iniciativa de unos pocos agricultores. Así, el arroz local ha recobrado su esplendor debido a la especial textura del grano de las variedades bomba y bombita.

    Este fin de semana se celebra la cuarta edición de la feria, sazonada con la extensa y deliciosa oferta gastronómica que ponen a disposición los veinte restaurantes que participan en la consolidada muestra ‘Menjar bé a sa Pobla’.

Historia. El municipio decidió a mediados del siglo XX adaptar las ferias tradicionales a los nuevos tiempos

Si bien no se tiene constancia documentada que permita conocer la institución de la primera feria en sa Pobla, sí se puede afirmar que una feria que se celebraba el primer viernes de noviembre ya existía a principios del siglo XIX.

En 1886, según consta en un acta municipal, el Ayuntamiento acordó crear dos fiestas nuevas que se fijaron para los dos últimos domingos del mismo mes de noviembre y se celebraron hasta bien entrada la última década de los años 50 del pasado siglo XX.

La feria del viernes dejó de merecer interés y desapareció del calendario ferial, mientras siguieron celebrándose las de los dos domingos, que coincidían con el mercado dominical, lo que les proporcionaba notable concurrencia de visitantes, que irían disminuyendo con el tiempo.

Según consta en los registros municipales, en1953 la denominada 'darrera fira' registró 110 puestos de feriantes hasta caer a los 75 tres años después. Ese paulatino languidecimiento de las ferias, obedecía, según los observadores, a que, así como avanzaban los tiempos, la esencia de las mismas iba cambiando por un progreso que aportaba nuevas ofertas y novedosas oportunidades.

Como si de una premonición se tratara, el cronista Alexandre Ballester, entonces todavía no oficial, comentaba que "si se quiere continuar con las ferias como centro de interés y no como meras tradiciones hay que darles un carácter nuevo de acuerdo con los tiempos que vivimos."

Y así sucedió. De aquellas ferias de mediados del siglo pasado solo restan en la memoria de los más viejos los nombres de aquellos populares feriantes, como 'madò Simona', la castañera que los niños iban a esperar a la estación del tren. 'L'amo en Lluc' y sus ratitas grises que se comían una ensaimada, las turroneras de Can Delante y tantos otros personajes que formaban parte de aquella nómada farándula ferial.

Por su parte, las generaciones de las décadas de los 40 y 50 guardan en sus recuerdos aquella Plaça Major y calles adyacentes atiborradas de feriantes que durante quince días habitaban en sus barracas de madera o lona.

Fira de Tardor

Tuvieron que pasar años para que sa Pobla se decidiera a dar a las ferias otro sentido, a dotarlas de nuevos atractivos más acordes con los tiempos que corrían ya en la última década de los años noventa del pasado siglo. Fue en 1991 cuando el consistorio que presidía como alcalde Jaume Font instauró la Fira de Tardor, que en su primera edición se celebró el último fin de semana de noviembre, conservándose así la tradición de celebrar la que antes se denominaba 'darrera fira'.

La novedad más importante que presentaba aquella feria fue la instalación de una gran carpa que cubría toda la Plaça Major, bajo la cual instalaron sus puestos de exposición y venta los diferenes comercios locales y otros de fuera. Se programaron diversos actos cuturales y populares, muestras de ganado y otros animales autóctonos, de maquinaria agrícola y automoción. Aquella primera edición coincidió con la institución de la Associació de Comerciants i Empresaris de sa Pobla, presidida por Sebastià Campins.

Las siguientes ediciones de la Fira de Tardor se realizaron bajo el formato temático, como fueron la recreación sobre la Plaça Major de las antiguas actividades agrícolas, caza y pesca que se desarrollaban en s'Albufera, el cultivo de la patata y el arroz o las matanzas familiares. Se prestaba especial atención a las actividades empresariales locales.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Restaurantes en Part forana

Los mejores restaurantes en Mallorcaa

Descubre los mejores restaurantes en Mallorca: Calvià, Sóller, Alcúdia, Manacor... y disfruta de tu tiempo libre con la mejor gastronomía.


¡Síguenos en las redes!