El monumento dedicado a la memoria histórica de Inca, obra del escultor local Antoni Llompart, Garreta, que lleva por título Silenci será restaurado en breve. La escultura se encuentra muy deteriorada pues acusa la corrosión.

El conjunto metálico se instaló cuando se inauguró la reforma de la avenida de los Reyes Católicos en mayo de 2010.

Se trata de un monumento que reproduce en hierro y aluminio un amontonamiento de palés. Inicialmente fue concebido como tal, pero después se decidió transformarlo en una fuente. La humedad que ha recibido durante los últimos años ha corroído el hierro de tal forma que, el arquitecto municipal ha informado al concejal de Cultura, Antoni Rodríguez, de que sus elementos son prácticamente irrecuperables.

Rodríguez visitó ayer el lugar donde se encuentra emplazado acompañado por el autor, quien ha dado su permiso para que sea reconstruido siguiendo su diseño. Rodríguez explicó que se ha decidido desmontarla y fabricar unos nuevos elementos para reconstruirla casi por completo.

El concejal informa que se reaprovecharán los dos elementos superiores, que como se ha explicado son reproduccciones de palés, aunque es este caso son de aluminio. Los otros tenían que ser del mismo material, pero recortes económicos municipales obligaron a elaborarlos en hierro.

La reconstrucción costará 12.100 euros aproximadamente según lo presupuestado por el arquitecto. Al ser un contrato menor, el Ayuntamiento invitará a tres empresas para que presenten ofertas.

El nuevo monumento recuperará la idea original y "se instalará en seco", dice Rodríguez. Los elementos que lo formarán se construirán usando acero corten. Se trata de un tipo de acero realizado con una composición química que hace que su oxidación tenga unas características particulares que protegen la pieza realizada con este material frente a la corrosión atmosférica sin perder prácticamente sus características mecánicas.