Se acerca el momento en el que las excavadoras entrarán en acción, a pleno rendimiento, para hacer realidad la polémica autopista de Campos-Llucmajor. Un tramo de nueve kilómetros que ya exhibe varias señalizaciones de inmediata ejecución de obras. Llaman la atención vistosas estacas en diferentes puntos.

Fuentes del Consell de Mallorca indican que, de hecho, desde el pasado día 3 de este octubre la Unión Temporal de Empresas (UTE) Copisa-Afex está en marcha. Los trabajos iniciales se centran en la preparación y señalización del terreno objeto del plan.

Se da la circunstancia de que Afex dispone de un terreno junto a la misma carretera, y la existencia de una excavadora y varias acumulaciones de tierra, entre otro material de obra, lleva a pensar a la inmensa mayoría de conductores de que ya se trata de las propias obras de la autopista.

Ayer, entidades ecologistas como Terraferida y GOB insistieron en reclamar la retirada del proyecto por su "impacto bestial".

Terraferida expresó su rechazo a la "megarotonda" que ocupará 4,5 hectáreas, calificando la infraestructura proyectada "de escala continental". En esta línea, entidades ecologistas y Plataforma Antiautopistes avisan de que "es un error histórico".