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Sant Antoni 2018

Un vermú con el sabor de la fiesta ´santantoniera´

´Dimoni´ nace en Sant Llorenç, pero con vocación internacional y una etiqueta de lo más feroz que pretende ir cambiando cada año

Los responsables del Vermut Dimoni mostrando su ´criatura´.

Los responsables del Vermut Dimoni mostrando su ´criatura´. biel capó

Durante los últimos años el fervor por la fiesta Sant Antoni ha ido creciendo considerablemente en participación vecinal en Sant Llorenç des Cardassar. La empresa local de asesoría Domenge&Domenge aprovecha este fervor para sacar al mercado un curiosa iniciativa: el lanzamiento de un vermú tradicional denominado Dimoni, una alternativa más al mucho merchandising de la fiesta.

La idea surgió cuando el joven estudiante llorencí Miquel Domenge decidió irse a vivir a la ciudad condal para poder cursar sus estudios en la Universidad de Barcelona. Allí entró en contacto con la cultura gastronómica, especialmente la del vermú, y así en las Navidades de 2016 la empresa familiar decidió regalar a los clientes una botella bautizada como Dimoni Domenge, a la espera de ver qué aceptación tendría ente la gente, a pocos días de la fiesta santantoniera.

Como la respuesta fue positiva, han iniciado ahora su andadura para la elaboración, distribución y comercialización del producto. Una vez descartada la elaboración íntegra del caldo (ya que de momento no seria viable), se plantearon una vez creada la marca, buscar quien les elaborara un vermú con la calidad excelente que ellos deseaban.

Tras buscar entre 30 pequeños bodegueros mallorquines, asegura Miquel Domenge, "no tuvimos éxito. Hubo quien incluso nos dijo que no querían llevar a cabo un producto relacionado con Mallorca porque consideraban que iba a tener poca proyección comercial". Finalmente y después de catar otros muchos caldos fuera de la isla, se decantaron por un vermú de excelente calidad elaborado por una familia de Murcia, el de la bodega Arloren.

Éste tenía el sabor que buscaban: era agradable al paladar y ´entraba´ bien sin ser demasiado amargo. La pequeña producción se va embotellando a medida que es necesaria para cubrir la demanda. Así lo prefieren, antes de tener que guardar grandes cantidades de botellas en un almacén.

Para su distribución han optado por puntos de venta poco habituales como papelerías, carnicerías, tiendas de cómics, etc. Y no solo en la comarca o en algunos grandes pueblos de Mallorca, sino también en Barcelona, donde se vende en la librería Malpaso, y en La Llama Store, que es la primera tienda del mundo especializada en artículos de humor.

"Uno puede ir a la librería con los niños a escuchar un cuenta cuentos, al tiempo que los papás se pueden tomar un vermú Dimoni" explica el patriarca Domenge. La distribución se hace personalmente y sin perder el contacto con el responsable del punto de venta. También las redes sociales sirven, por lo que en breve entrará en funcionamiento su página web, donde se pretende romper con el concepto habitual para interactuar con los puntos de venta. Todo ello podría abrir el camino a una expansión a todo el territorio nacional o incluso internacional, ya que, como asegura Miquel Domenge junior, "Tenemos casos de turistas alemanes que han adquirido el vermú en sus vacaciones y les ha gustado. Curiosamente les llamó la atención que la etiqueta estuviera en catalán.

Cambiando de autor

El dimoni que aparece en la etiqueta es obra de ATA Lassalle, editor jefe de Autsaider Cómics que tiene la sede en Llubí; aunque está previsto que la ilustración con la figura vaya cambiando cada año, y que cada autor aporte su particular visión de la figura. Después de cumplirse un año de su primera botella, seguro que se convertirá en un protagonista más en el Sant Antoni de Sant Llorenç.

Estará presente en el Firó de Sant Antoni de mañana y en los regalos que reciban los participantes en las Beneïdes. La cultura y la gastronomía conjugan en este proyecto, por lo que sus autores no descartan poner en marcha otro semejante este año, con un vino tinto para acompañar un buen pamboli.

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