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Calvià

Los comercios de Santa Ponça alertan de la llegada de un turismo 'low cost'

Siete de cada 10 empresarios turísticos afirman que el verano les va "peor" que el año pasado

Los comercios de Santa Ponça alertan de la llegada de un turismo 'low cost'

Los comercios de Santa Ponça alertan de la llegada de un turismo 'low cost'

Siete de cada 10 comerciantes de Santa Ponça (Calvià) aseguran que la temporada les está yendo "peor" que el año pasado. La mayoría piensa también que el poder adquisitivo de los turistas ha caído preocupantemente hasta unos niveles low cost. Y observan con temor la "avalancha" de prostitutas callejeras, sobre todo de madrugada.

Éstas son algunas de las conclusiones que recoge un estudio realizado en Santa Ponça por la asociación de comercio turístico Acotur, a partir de entrevistas a 40 empresarios de la zona, en las que se trasluce también la preocupación del sector por el hecho de que la localidad pueda seguir el mismo camino de la oferta de ocio de Magaluf.

Por lo que se refiere a la evolución de la temporada desde el punto de vista de la facturación efectuada, los comerciantes señalan que abril fue "bueno", porque en Semana Santa hubo un turismo de calidad. Sin embargo, a partir de mayo, la tendencia cambió, según el testimonio de la mayoría de consultados para este informe. Las opiniones recogidas por Acotur evidencian además que el sector establece una relación entre la proliferación de un todo incluido low cost y la llegada de unos clientes de bajo poder adquisitivo.

"Nos viene lo peor de cada casa. Gente con muy mala pinta. No tienen respeto con el ruido ni con la limpieza ni con las tiendas", señala uno de los empresarios consultados.

Este tipo de todo incluido provoca situaciones como la que describe otro comerciante: "En el todo incluido bueno y de calidad, la gente no está por un helado o una cerveza gratis. Pero, en este caso, se ve a turistas saliendo del hotel, cargados de vasos para beber en la calle, en la playa o, incluso, para vender. No tienen un duro". Junto al aspecto económico, preocupa al sector el comportamiento cívico de los visitantes. El sentir generalizado en este colectivo empresarial es que las nuevas ordenanzas cívicas deben hacerse cumplir, pero recuerdan, al mismo tiempo, que no sólo tienen que aplicarse en calles y terrazas, sino también en "hoteles con fiestas y 'party boats'".

"No nos interesa la clientela de Magaluf. Lo nuestro son las familias", opinó uno de los comerciantes entrevistados para el estudio, incidiendo en la idea que ha expresado en las últimas semanas la Asociación Hotelera de Santa Ponça, preocupada por la pérdida de cuota de mercado en el turismo familiar característico de esta localidad.

Prostitución callejera

Uno de los problemas que comparten este núcleo turístico -en especial, la calle Ramon de Montcada- y Magaluf es el de la prostitución callejera. Los empresarios de Santa Ponça que fueron entrevistados para el trabajo de Acotur señalaron que se produce una "avalancha" de meretrices a partir de las tres de la madrugada, y consideran que eso se debe a una menor presencia policial en esa franja horaria. Al igual que sucede en el caso de Magaluf, los comerciantes explican que este tipo de prostitución suele estar asociado a prácticas delictivas como robos con violencia.

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