La presidenta Armengol explicó ayer en sa Pobla que el decreto estatal publicado en abril de 2012 y aplicado a partir de septiembre de ese mismo año retiró el derecho a asistencia sanitaria a unos 20.000 extranjeros en la comunidad balear.

"Este sistema era un peligro para la salud pública en general y además se quitó el derecho a los profesionales de trabajar en la prevención y seguimento del paciente", concluyó la presidenta.

Fuentes anónimas explicaron que "había médicos que atendían más allá de las posibilidades que delimitaba el decreto y siguiendo el código deontológico". Las mismas fuentes sanitarias que prefirieron el anonimato añadieron que "si un paciente te pide ayuda debes poder asistirlo, aunque otros daban un no rotundo por respuesta".