La feria de contenido más primaveral de cuantas se organizan en la isla durante esta estación confirmó ayer su consolidación como una de las muestras comerciales temáticas más interesantes, a pesar de su reducido formato. Bajo un calor plenamente estival, la Fira de ses Herbes de Selva convirtió la Plaça Major en un gran escaparate verde en el que las plantas, las flores, las riquezas gastronómicas y los productos ecológicos y artesanales reinaron sin discusión. Un año más, uno de los principales atractivos fue el proceso de destilación del ´aigua de murta´ en el centro de la plaza. Eran las diez de la mañana cuando diversas ´colles de xeremiers´, con los carros adornados y acompañados de ´dimonis boiets´ y ´gegants´ de diversos municipios hacían aparición en la Plaça Major con la murta que después se utilizaría para la destilación.

Poco después se llevó a cabo el ´ball de l´estol de ses herbes´, muy aplaudido por el público, y a mediodía la jornada fue amenizada con un concierto de la banda municipal de Selva sobre el palco de la plaza. La jornada se había iniciado a las 7,30 horas con la tradicional Alborada y la concentración de ´collidors de murta´.

Las hierbas de todo tipo, tanto ornamentales como medicinales, no solo son protagonistas en los puntos de venta. También los restaurantes de la localidad participan en la muestra con la elaboración de recetas propias de la gastronomía de las hierbas, en una demostración de las múltiples apliaciones que tienen estos productos naturales.

A pesar del clima veraniego, fueron muchas las personas que optaron por acercarse a Selva antes que ir a la playa. La única pega del evento comercial es la dificultad para aparcar el vehículo.