Sóller funcionó ayer a medio gas y aunque para el calendario oficial era día laboral, lo cierto es que muchos vecinos se cogieron de descanso el fironet (como se le llama al martes posterior) como resaca al multitudinario Firó del lunes. Quienes no lo hicieron fueron los servicios de limpieza, que trabajaron a destajo para que los diferentes escenarios por donde se desarrollaron los simulacros recobraran la normalidad.

Ayer, también fue día de los primeros balances. Según el parte de incidencias que recopiló la Policía durante las batallas del Firó, las unidades mixtas entre Guardia Civil y Policía Local levantaron 25 actas por posesión de sustancias estupefacientes, se realizaron 150 decomisos de botellas de cristal y 15 de petardos.

El jefe de la Policía Local, Josep Porcel, destacó además el papel que realizaron los más de 40 voluntarios de Protección Civil, porque, declaró, "ha quedado demostrado que sin ellos la fiesta no se podría realizar porque no habría suficientes efectivos policiales para realizar el trabajo que llevaron a cabo con gran profesionalidad".

Porcel analizó el trabajo de las fuerzas de seguridad y afirmó que se vieron "desbordadas" por la gente que realizó botellones en distintos lugares del municipio. El dispositivo de seguridad estuvo formado por más de 130 efectivos de la Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil, 061, Cruz Roja y Bomberos de Mallorca.

El Instituto Armado desplazó hasta Sóller 40 efectivos procedentes de la Península para dar cobertura al dispositivo de seguridad del Firó. Se contabilizaron dos peleas y tres intoxicaciones etílicas.

Incidente con un bus

También se registró un accidente entre un vehículo de la televisión autonómica y un autobús y se identificaron numerosos jóvenes por alterar el orden, orinar en la vía pública, provocar daños al mobiliario urbano, entre otros.

También se atendió un joven que quedó inconsciente tras caer y golpearse la cabeza y los agentes identificaron un grupo de jóvenes en pleno robo de una moto. La Policía recibió numerosas llamadas por botellones que se realizaron en las calles adyacentes al centro de Sóller.