Una veintena de vecinos del carrer des Fum de Manacor protestaron ayer de forma airada por los trabajos de reforma de la vía, que consideran que en lugar de acabar con los problemas de entrada de agua en las casas cuando hay tormentas, van a empeorar la situación. Una serie de arquitectos municipales, acompañados de la regidora de Urbanismo, Catalina Riera y del concejal de Servicios Generales, Xisco Mateu, intentaron explicar y hacer recapacitar a los vecinos, enfadados por el devenir de los trabajos de reasfaltado y mejora de las fluviales.

"Están elevando el asfalto y estrechando los metros de paso para los vehículos. Lo único que conseguirán con ello es que cuando llueva se inunden aún más nuestras viviendas y los coches lancen en agua hacia las fachadas", criticaban los afectados. "Las noches de tormenta no dormimos del miedo. Estamos en las calles más bajas de Manacor y aquí todo se inunda a la más mínima", recordaban al tiempo que llegaron a pedir "por favor" a los técnicos locales que dejaran la calle "tal y como estaba hasta ahora". El arquitecto municipal Joan Pasqual, intentó razonar con los presentes explicando que se han creado puntos de recolección del agua que baja del carrer Nou y del Pou Fondo, además de redireccionarla por el carrer de la Salut, "para que apenas llegue al carrer des Fum".