El pleno del ayuntamiento de Andratx otorgará el nombramiento de hijo ilustre al erudito y escritor Cristóbal Serra (1922- 2012), que pasó discretamente sus últimos años de vida en el núcleo costero del Port.

Se trata del segundo escritor que será nombrado hijo ilustre del municipio, el primero fue Baltasar Porcel. Serra (en Tòfol de Can Bornada) nació un 28 de septiembre de 1922 en Palma, y falleció el 5 del mismo mes de 2012, con 89 años de edad.

Donación de su biblioteca

En el año 2012, Cristóbal Serra hizo donación de su extensa biblioteca al ayuntamiento deAndratx, concretamente a la biblioteca municipal, como parte e su última voluntad. Serra expresó firmemente su deseo de que sus obras y libros estuviesen en su pueblo. En total, su biblioteca personal estaba formada por unos 4.500 volúmenes.

El Consistorio habilitará una sala dedicada a Cristóbal Serra en la biblioteca municipal, con el objetivo de agrupar todo el legado que dejó este escritor andritxol, que ahora pasará a ser hijo ilustre de la localidad. Uno de los impulsores de la iniciativa de realizar una distinción a Serra ha sido el director de la revista de local n´Ali, Rafel Oliver, quien precisamente le hizo una de las últimas entrevistas al escritor, dos años antes de su fallecimiento.

Era hijo de Cristóbal Serra Carbonell, médico, y de la andritxola, Francisca Simó Alemany. Tiene dos hermanas vivas, Pilar y Francisca, casadas en Palma y Llucmajor, donde viven en la actualidad. El escritor también tenía un tercer hermano ya fallecido, Mateu, padre de Marta Serra, de Voramar Teatre. Fueron de suma importancia en su infancia y juventud en el Port d´Andratx sus tías: Joana Simó y Maria Serra. También su abuelo materno, el marinero Mateu Simó Valent, inspector jefe de la Trasmediterránea en Palma.

Estudió Derecho en las Universidades de Barcelona y Madrid, y Filosofía y Letras (sección Lengua y Literatura Moderna) en la de Valencia. Fue profesor de Literatura y de idiomas en enseñanza secundaria. Cristóbal Serra pasó toda su infancia, juventud y hasta que tuvo una cuarentena de años en el Port d´Andratx, donde creó su mundo literario, lleno de vivencias en un núcleo costero idílico en las primeras décadas del siglo XX. El escritor descansa hoy en día junto a otros familiares en el camposanto de Andratx.