Pep Alba fue uno de los integrantes del mítico grupo Los 5 del Este, que triunfó en el mundo de la música en la década de los sesenta. Ahora, después de 27 años de su disolución, termina la recopilación documental de su historia. El trabajo comenzó hace unos años cuando entrevistó a todos los componentes del grupo que sobreviven para recopilar más información de los 25 años de historia (1962-1987) de este grupo musical del Llevant con fama internacional.

El grupo llegó a agrupar a dieciséis músicos diferentes. Grabaron entre LPs y singles unos cuarenta discos, según cuenta Alba. El grupo nace de la mano de Joan Fons, que aquellos años tocaba con el grupo Illa d´or en el Hotel Sabina de Cala Millor; esto le llevó a mantener una buena relación con Juan Llinàs, propietario del hotel y promotor turístico de Cala Millor, de quien recibe el encargo de formar un grupo musical moderno. Es cuando se unen Fons, Tomeu Oliver, Antoni Fons, Martí Gomila y Antoni García, quienes tocaron por primera vez el 8 de diciembre de 1962.

Con la marca discográfica La voz de su amo, en 1964, graban su primer single que incluía su versión de la tradicional canción Sa Ximbomba, aunque el auténtico éxito llega un año después en la grabación de su tercer disco, con Una noche de verano, y con él su despunte internacional. Sus discos empezaron a editarse en Europa y América del Sur. El hecho de que fuera el grupo de aquellos primeros hoteles de Cala Millor, conocidos como la Compañía de Juan Llinàs, donde tocaban tanto en horario habitual como en las llegadas de personajes importantes, les abrió un camino hacia el extranjero.

Alba recuerda como anécdota la llegada al hotel del propietario del touroperador inglés más importante, Lord Thompson, para quien tocaron a su llegada al Playa del Moro de Cala Millor. Este fue agasajado con exquisitas comidas, pero prefirió pedir lo mismo que comía el grupo musical sentado en la mesa de al lado, un plato de lentejas.

"No venía personaje importante sin que actuásemos para él", como por ejemplo la hermana del Rey. La grabación de los primeros discos les catapultó a la fama, dice Alba, también porque tenían "el santo de cara". Esto les llevó a intervenir en numerosos programas de radio y televisión de la BBC inglesa o la ZDF alemana. En estas apariciones ellos siempre actuaban junto a los conjuntos de más renombre del momento: "éramos los mallorquines simpáticos". Sus discos, según EMI, llegaron a encabezar las listas de ventas mundiales como grupo español. Y así, su fama duró prácticamente hasta finales de los setenta, con la ´fuga´ de la mitad de sus componentes.