­El Dijous Bo 2013 ya ha comenzado. La revetla de Santa Maria la mayor, el auténtico pórtico de la feria, dio ayer el pistoletazo de salida para la semana grande de Inca.

Se llevaron a cabo algunos actos anticipados a la feria como un taller de paisajismo acuático en el primer piso del mercado de abastos o la XV edición del rallye Dijous Bo.

No obstante, la revetla es una de las jornadas cargadas de tradición así que los actos que marcan auténticamente la fiesta comenzaron a las 19,30. Fue cuando los cabezudos de la Sala, restaurados y con rediseñados vestidos formaron en la plaza de España para acompañar a las autoridades civiles a completes. También participó del desfile la banda de tambores y cornetas Juventud de Inca.

La celebración religiosa tuvo lugar a partir de las 20 horas en el interior del templo dedicado a Santa Maria la Major, la primera parroquia que tuvo la población, y cuya titular está considerada oficiosamente como co-patrona de la ciudad.

La fiesta más popular, la que levanta el jolgorio de niños y jóvenes tuvo lugar tras finalizar la religiosa. Fue el momento, a las 21 horas, en el que el alcalde y el párroco encendieron el primer fogueró de la noche; el de la parroquia. Mientras lo prendían, los monaguillos lanzaban al vuelo las campanas en el repique que indica que es la hora de prender fuego a todos los foguerons diseminados por la ciudad.

Un año más los Dimonis de la Revetla d´Inca ejecutaron también su tradicional Danza del coro de diablos. Es un baile antiguo extraído de la obra teatral Pastores a Belén. Esta representación era muy popular en Inca hace años y los Dimonis han preservado la mencionada danza bailándola cada año en la revetla de Santa Maria la Major..

Los diablos de Inca son muy diferentes al resto de colles de la isla. Sus vestidos son menos agresivos y más barrocos. De la misma forma sus máscaras tradicionales reproducen una máscara fenicia y en lugar de cuernos llevan orejas de lobo y cresta de gallo.