La Audiencia Provincial de Palma ha confirmado la condena al exalcalde de Capdepera, Tomeu Alzina (PSOE) a ocho años de inhabilitación para cargo público por un delito de prevaricación, al consentir la ilegalidad de las obras de reforma del hotel Son Moll de Cala Rajada, que se vino abajo en diciembre de 2008 causando la muerte de cuatro obreros y dejando a otros cuatro heridos.

La sección primera ha desestimado el recurso interpuesto por Alzina y ha confirmado íntegramente la condena impuesta el 17 de febrero de 2012 por el juzgado de lo penal número 3 de Palma.

El exalcalde fue condenado por no atender a un expediente de infracción urbanística y permitir que se iniciaran las obras sin licencia. La defensa alegó que dicho retraso se produjo durante 39 días hábiles y aseguró que el alcalde "no autorizó las obras sino que se encontró con ellas". Por eso recurrió al entender que su conducta podía ser imputable como negligencia o dejadez reprobable política y administrativamente, pero no por el "dolo directo que exige la prevaricación".

Pero ahora la Audiencia Provincial considera "inequívoco" que el entonces alcalde tuvo "cabal conocimiento" entre el 29 de octubre y el 3 de noviembre de 2008 de que se estaban realizando obras en el Hotel Son Moll sin la debida licencia municipal, con lo que considera que "es obvio que concurre la conducta omisiva objetivamente adecuada para integrar el delito por el que viene siendo acusado".

La petición de absolución por parte de la defensa de Alzina se basó en que consideraba que nadie se hubiera planteado la incoación de un procedimiento si el hotel no se hubiera derrumbado porque el retraso imputado no fue "ni grosero ni clamoroso, sino común en el actuar de la Administración".

El tribunal recuerda en la sentencia que lo que se reprocha al alcalde es "la no paralización inmediata de las obras, tal y como exige taxativa y literalmente la Ley de Disciplina Urbanística".