05 de agosto de 2013
05.08.2013
Entrevista

Josep Noguera Arrom: "No es lógico que un cura atienda cinco parroquias por mantener el celibato"

Sacerdote jubilado Tras 50 años de sacerdocio, Josep Noguera celebra ahora su jubilación al haber cumplido los 75 años. Llega el momento del descanso después de haber gestionado las parroquias de Alaró y Muro, en la Part forana, y l´Encarnació, Cala Major y el Terreno de Palma. Durante ocho años fue el delegado diocesano de Acción Social, en la época del obispo Teodor Úbeda. Su último destino ha sido Alaró, donde llegó hace 14 años para ayudar a su gran amigo, el rector Sebastià Jaume.

05.08.2013 | 06:30
Josep Noguera, con camisa a cuadros, en el salón de la rectoría.
Pep Noguera viste camisa a cuadros a sus 75 años, ni alzacuellos ni sotana. Tiene años pero es de mente joven.

„¿Cuándo decide jubilarse y por qué razón?
„ Siempre he mantenido que antes que sacerdote soy persona, y como persona tengo derecho a la jubilación y a pasar los últimos años de mi vida con cierta tranquilidad, como una persona que se ha ganado el descanso. Después de ser persona elegí el camino del sacerdocio y de servir a la comunidad, pero no servirla hasta el último momento de mi vida. Y tengo que decir que estuve contento con la reacción del obispo Salinas cuando se lo comuniqué.

„No significa alejarse de la Iglesia.
„ No, lo que tengo claro es que no me quiero programar el futuro. La gente me pregunta ¿qué harás ahora? y yo contesto: lo primero luchar contra esta idea de hacer, porque es como si el hacer algo nos hiciera ser más personas. Pasearme, leer el periódico, ser voluntario en la cárcel o en un hospital, eso también es hacer

„Jubilarse ayuda a repasar la trayectoria, ¿con qué momento se quedaría de estos 50 años de sacerdocio?
„ No me tengo por un santo, pero tengo una visión positiva del pasado. He estado al servicio de los demás, y eso justifica estos años. He trabajado con mucha ilusión y en eso ha influido mucho el Concilio Vaticano II, que tan intensamente vivimos los de mi generación. Una de las mejores épocas fue en la parroquia de l´Encarnació de Palma, allí fue como si tocara con las manos que el Reino de Dios era posible en la tierra. Fue muy hermoso vivir el Evangelio de aquella forma, y de allí nació Drets Humans de Mallorca. Fui al mismo tiempo párroco, presidente de Drets Humans y profesor de religión del nuevo colegio CIDE, donde me encontré con Sebastià Jaume. Ese fue un proyecto muy bello, porque lo que primaba no era el beneficio, como había pasado en el Luis Vives, sino que lo más importante era la pedagogía.

„ Estuvo ocupando la delegación de Acción Social del Obispado con Teodor Úbeda.
„ Fue una gracia de Dios. Pude conocer la riqueza fantástica de centros de acción social con los que cuenta la Iglesia en Mallorca. La joya de la corona era Cáritas, pero hay muchos más centros que hacen un trabajo enorme. Fueron ocho años trabajando con don Teodor, y nos llevábamos tan bien que me llamaba frecuentemente a su despacho y me pedía que subiera a explicarle tal o cual tema. Tenía inquietudes sociales y, en cambio, después, Jesús Murgui, nunca me llamó y era yo quien tenía que llamar a su secretario para pedir audiencia. No puedo hablar mal de Murgui porque era un santo, pero no tenía esa inquietud. Le gustaba más bendecir o inaugurar una capilla que, por ejemplo, asistir a una campaña de Cáritas. Creo que me gané mi sustitución el día que dije ante él que debería haber tantos obispos en las procesiones del Corpus como en una manifestación contra el hambre.

„ Después, la etapa en Alaró fue un tanto inesperada.
„ Si, yo sabía que al ser un cargo diocesano lo normal era que el Obispado te encargara que fueras a decir misa a alguna parroquia. Pero en Palma las iglesias tienen muchos curas para ayudar los fines de semana y en los pueblos no hay casi nadie. Así que me adelanté y le dije al obispo Úbeda que mi amigo el rector de Alaró, Sebastià Jaume, no estaba muy bien de salud, y que me interesaba venir a Alaró. Después me hicieron vicario y años más tarde ya me ofrecieron ser el párroco, pero ha sido algo no programado. Yo digo en broma que he sido el único cura de Mallorca que ha elegido en qué parroquia quiere estar.

„ ¿Cómo ve ahora la Iglesia de Mallorca?
„ Vivimos un tiempo de ir haciendo cosas sin ilusión de transformación o de cambio. Pienso que en Mallorca hemos dado pasos atrás, y cuando oficiamos la misa en Lluc para celebrar los 50 años dije, mirando a esos curas jóvenes que llevan su collarín, que en el Concilio Vaticano I salió una vez la palabra evangelio y ninguna la palabra amor, y en cambio en el Vaticano II salió 180 veces veces amor y unas 200 veces la palabra evangelio. En Mallorca hay gente con mucho empuje, pero no sé hasta qué punto quieren provocar un cambio radical. Ya basta de palabras, hay que hacer gestos, como está haciendo el nuevo Papa.

„ Y es una Iglesia de muchos silencios, por ejemplo en el tema del sexo: no se dice nada pero cuando se descubren secretos se ve que está muy presente.
„ Falta una palabra valiente y decidida que diga que para Dios lo importante es que nos amemos. En el tema del sexo como en muchos otros hay silencio, pero cuando salen temas de homosexualidad o de escándalos pienso: ¿y tengo que ser yo el que hable?

„ Un párroco de Mallorca no quiso pronunciarse sobre las violaciones del rector de Can Picafort porque, dijo, "todos tenemos cosas que esconder".
„ Yo lo que veo es una cobardía en temas fuertes, porque, por ejemplo, esta gente que no quiere cambiar nada se podía plantear el celibato eclesiástico. Es una represión que ejerce la Iglesia, y está claro que yo acepté esa represión porque quería ser cura. Y además, durante muchos siglos no se exigía este celibato. ¿Por qué este silencio? Cuando me dicen que hay pocos sacerdotes contesto que muchos jóvenes se harían curas si se pudieran casar. Además, contradicen el Evangelio a lo bruto, porque ponen el derecho humano por encima del derecho divino. Es absurdo que un cura tenga cuatro o cinco parroquias hasta los 90 años y la gente no pueda estar bien atendida por empeñarse en conservar un celibato. Esto, Dios no puede quererlo.

„ Leonardo Boff decía hace poco que si se acabase con el celibato volvería a la Iglesia.
„ Claro, es que también habría mucha gente que volvería. Y yo mismo, si la Iglesia fuese más avanzada y fuerte, igual me plantearía esforzarme hasta los 80 años. Pero, así como están las cosas, ya he servido bien a esta Iglesia durante 50 años como para tener que continuar en unas estructuras que no me han convencido.

„ Otro punto fundamental es el papel de las mujeres.
„ Pero no quieren tocar estos temas candentes y fuertes. El evangelio pone a la mujer por Encima del hombre continuamente y de una forma clarísima, pero la Iglesia lo ha ocultado siempre. En La última cena han invisibilizado a las mujeres. ¿Cómo hemos podido aceptar durante siglos que la mujer esté oculta? Y todo por aquella escena de la creación y de la tentación, algo tan infantil que las personas inteligentes deben reírse de esta Iglesia que apoya estas cosas y no lo denuncia.

„ Le han preguntado al Papa sobre el lobby gay del Vaticano, ¿existe lobby gay en la Iglesia de Mallorca?
„ Jaume Santandreu dice que sabe nombres, pero yo mentiría si dijera que sé quiénes son. Tampoco creo que formen un lobby de poder, pero igual es que soy muy inocente. Lo que tengo claro es que esta obsesión con la homosexualidad que ha tenido la Iglesia es absurda. Cuando era el párroco del Terreno, hace 40 años, allí había tres bares de homosexuales y algunos clientes venían a misa. Me quedó grabada la confesión de uno que se sentía en pecado y me dijo: ¿y por qué Dios me ha hecho así? Desde ese día tengo claro que si algún colectivo tiene motivos para ser ateo es el de los homosexuales, por la represión que han sufrido. Y por cierto, ahora que lo pienso, sí que había algún cura que me preguntaba dónde estaban aquellos locales.

„ ¿Qué papel tienen ahora los kikos, legionarios y Opus Dei?
„ Ahora han perdido la bendición del papado y están a la expectativa. Han sido como sus ejércitos, y al mínimo aviso ya se movilizaban dando la impresión de que la Iglesia era fuerte, en vez de reconocer que ya no tenemos tanto poder. Las iglesias no son una tienda con un mostrador espléndido, en nuestras fachadas hay telarañas, pero cuando alguien entra se da cuenta que hay mucha belleza en el interior.

„ ¿Es un buen momento para recuperar la teología de la liberación?
„ La energía que está poniendo ahora el Papa es fantástica, es un nuevo Juan XXIII. La gran pregunta es, ¿le dejarán seguir haciendo este trabajo? Somos muchos los que rezamos para que no le peguen un tiro, espero que Dios lo proteja. Pienso que quienes creímos en la Teología de la Liberación seguimos creyendo en ella.

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