La Associació d´Ajuda a l´Acompanyant del Malalt de Balears (ADAA) nació hace nueve años. Asisten a los enfermos con temas administrativos y costean los gastos de ellos y de sus familiares mientras están en la península con motivo de un tratamiento médico o en espera de un trasplante. "Un enfermo y un acompañante gastan 80 euros al día en Barcelona entre alojamiento y comida. Si tienen que esperar un corazón durante tres meses, pues son más de 7.000 euros", explica el presidente de la entidad, Joan Janer.

ADAA ayuda a más de 200 enfermos cada años. Tienen alquilado un piso en Barcelona y tienen convenios con otras entidades similares, lo que les permite estar muy cerca de los hospitales de referencia. Su junta evaluadora da prioridad a las urgencias, a los niños y miembros de la tercera edad, y a la gente con problemas económicos. La asociación con sede en Llucmajor se financia mediante las cuotas de socio (35 euros al año) y las aportaciones que se realizan en eventos benéficos.