­El departamento de Personal, Servicios Administrativos y Turismo, que dirige la regidora Margalida Moll (PP), ha instalado recientemente un control biométrico de presencia en la casa consistorial con la finalidad de controlar las entradas y salidas de sus funcionarios.

El nuevo terminal que identifica al personal mediante las huellas dactilares está instalado en la entrada trasera del Castell de Son Mas, sede del ayuntamiento de Andratx, y viene a reemplazar el considerado obsoleto anterior sistema que tenían las dependencias municipales. El aparato registrará, mediante la huella dactilar de los empleados, principalmente las entradas y salidas de las jornadas laborales de los funcionarios municipales, lo que viene a ser la presencia de horarios en la casa consistorial. El mercado de la biometría ofrece una variada tecnología de registro de presencia laboral. Las más utilizadas son las huellas dactilares, por el que ha optado la Casa Consistorial de Andratx, pero también hay otros que efectúan el reconocimiento del empleado mediante la cara o el iris (ojos), utilizados igualmente en sectores privados y públicos.

Estos aparatos biométricos disponen de un potencial para identificar a los empleados con un grado de certeza muy elevado. Con estos terminales pueden llegar a registrarse las horas completas de la jornada laboral, posibles retrasos acumulados, horas extras, control de vacaciones, los permisos que se toman los empleados e, incluso, hasta las retribuciones que les corresponden por estos tiempos.

Esta medida de control biométrica de horarios se pone en marcha algunos meses después de que la regidora de Personal, Margarita Moll, anunciara a través de la intranet municipal una estadística sobre el número de horas que los trabajadores pasaron fuera de las oficinas. Entre los empleados municipales se ha acogido el sistema con disparidad de opiniones.