CDM, PP y la Lliga alcanzan un acuerdo para gobernar el ayuntamiento de Muro
Los regionalistas destacan el papel de su líder Jaume Font a la hora de cerrar un pacto que colocará a Martí Fornés en la alcaldía los cuatro años
j. frau. muro
El ayuntamiento de Muro será gobernado la próxima legislatura por un pacto formado por Convergència Democràtica de Muro (CDM), PP y la Lliga Regionalista, partidos que ayer hicieron público el acuerdo a tres bandas que colocará en la alcaldía a Martí Fornés (CDM), actual primer edil, durante los próximos cuatro años.
De esta forma, Convergència per les Illes (CxI), con tres concejales, regresará a la oposición municipal después de haber formado parte del equipo de gobierno durante la última legislatura, primero con los partidos de izquierda y después con PP-CDM. Por su parte, PSOE, con dos ediles, y Entesa, con uno, también integrarán la oposición.
En un comunicado, la Lliga Regionalista destacó ayer la "mediación" de su líder, Jaume Font, para "aproximar las posturas de los tres partidos" y posibilitar así un pacto "en tiempo récord". El acuerdo de gobernabilidad se oficializó el martes por la noche.
Finalmente, el único edil obtenido por la Lliga, Miquel Porquer, ha sido determinante para conformar una nueva mayoría junto a CDM (cuatro concejales) y PP (dos ediles), partidos que en las pasadas elecciones concurrieron por separado y que, con el apoyo de los regionalistas de Font, pueden prescindir de Convergència.
Según el pacto firmado entre los tres partidos, Martí Fornés será el alcalde durante toda la legislatura y también asumirá las áreas de Hacienda, Urbanismo, Obras y Brigada Municipal. Por su parte, el PP ocupará la primera tenencia de alcaldía, mientras que el edil de la Lliga será el segundo teniente de alcalde. El resto de competencias "se distribuirán de forma coherente entre todos los concejales", según destacó ayer el propio Martí Fornés.
Gestión racional y austera
En la nota remitida ayer por la Lliga se destaca que las tres formaciones "comparten un mismo proyecto respecto al modelo de pueblo que quieren para el siglo XXI" y "tienen en cuenta el actual contexto de crisis económica y de valores". Por ello, el objetivo principal será una "gestión racional y austera de los recursos".
La reorganización de la administración, una mayor agilidad y transparencia en los procedimientos administrativos, la priorización de los servicios sociales y la potenciación de la dinamización del pueblo para facilitar la convivencia y lograr una mayor calidad de vida son otros objetivos estipulados en el acuerdo entre los tres partidos.
El alcalde Martí Fornés subrayó ayer que las tres formaciones "tienen muchas ganas de trabajar para el pueblo" y aseguró que habrá un buen entendimiento entre ellos para lograr la estabilidad necesaria.
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