Una década después de que se decidiese construir una instalación docente musical en el antiguo matadero de Felanitx, ayer se inauguró la nueva Escuela de Música y Danza Pare Aulí, un centro que ha costado dos millones de euros y que, una vez en funcionamiento, acogerá además a la Banda Municipal, a la Coral Units com a Brins y a nuevas agrupaciones que puedan formarse.

A la inauguración asistieron el presidente Francesc Antich, el conseller de Educación, Bartomeu Llinás, y el alcalde de Felanitx, Biel Tauler, entre otras autoridades. En su intervención, Tauler, quien tuvo palabras de agradecimiento para su antecesora, Catalina Soler, no perdió la oportunidad de pedir a Antich que la administración autonómica haga lo posible para que estas nuevas instalaciones –dotadas con diferentes aulas, salas para profesorado, audiciones y ensayos, y espacios para orquesta de cámara– pueda convertirse en un futuro próximo en el primer conservatorio de grado medio de la Part Forana, lo que daría, según remarcó, mucha proyección a Felanitx, que quizá en poco tiempo también podría disponer de una orquesta sinfónica.

El presidente recogió el guante de la propuesta y dijo que podría ser estudiada. A continuación, alabó la calidad de las instalaciones –con una superficie total de 1.698 metros cuadrados–, y destacó la labor que desde su gobierno se ha intentado hacer a favor del desarrollo de la cultura. Según la información facilitada por el Ejecutivo autonómico, el centro dispone en la actualidad de 118 alumnos matriculados, aunque la escuela cuenta con capacidad para 280 estudiantes.

Se imparten las especialidades de clarinete, percusión, piano y saxofón, entre otras. También se dan clases de xeremies, flabiol, guitarra popular, guitarra eléctrica, batería moderna y danza.