La protección de inmuebles privados, por sus valores patrimoniales (arquitectónicos, históricos, etc), conlleva a veces confusiones y enfados. Es el caso de lo sucedido en una pequeña población del municipio de Santanyí. La comisión de gobierno del Consell de Mallorca acordó el pasado 8 de octubre desestimar en su totalidad la subvención concedida el 17 de diciembre de 2008, por un importe de 17.702 euros, para las obras de rehabilitación de la techumbre de una vivienda situada en el núcleo BIC de sa Talaiassa, número 8, de Calonge. En el acta de la no aceptación del recurso presentado por el afectado, Toni A. Adrover, constó que se desestimaba por no ajustarse al proyecto presentado en los inicios.

Adrover, con todas las cartas recibidas e informes efectuados por el Consell, se muestra indignado ya que debido a seguir las directrices de la dirección de obra ahora se le deniegue una subvención que fue casi impulsada desde el mismo Consell.

Los hechos se remontan a finales de 2007 y principios de 2008, cuando por sorpresa los vecinos de sa Talaiassa recibieron una carta de Patrimonio en la que se les hacía constar que ese pequeño núcleo de casas integrado en Calonge sería declarado BIC pues tenía una antigüedad y una morfología propia. Los residentes en ningún momento habían realizado petición alguna para esa declaración, es más, muchos hubieran firmado para que no fuera declarado BIC ya que preveían posteriores problemas si querían reformar sus viviendas.

A pesar de ello, el núcleo fue oficialmente catalogado y así se publicó en el BOIB (15/05/2008), comportando la pertinente visita de autoridades, con el director insular de Patrimonio, Biel Cerdá, al frente. Y fotos de rigor, anecdóticamente junto a la casa que ahora es motivo del problema. En una intensa charla con los vecinos, Cerdà aseguró que la protección era básica para la conservación patrimonial, pero al mismo tiempo se ofrecían una serie de ayudas, entre ellas las referentes a obras de restauración y consolidación de las viviendas que necesitaran ser reformadas.

Zona deteriorada y grietas

Adrover, en aquellos momentos no había pensado solicitar ayudas para cambiar los tejados de su casa, tejados que tenían más de un siglo y que le ocasionaban graves problemas cada vez que las lluvias eran intensas, por lo que solicitó una licencia de obras al Ayuntamiento. Le fue concedida y se admiró cuando Cerdà le llamó instándole a que pidiera una subvención y a renovar la techumbre del anexo de la casa, zona que se utiliza como almacén y que estaba muy deteriorada.

Después de la conversación con Cerdà se decidió a realizar un proyecto de obra para sustituir esa zona donde sería necesario cambiar las vigas muy deterioradas. La reforma pasó a ser una obra mayor y se presentó la documentación ajustándose a la convocatoria de subvenciones. Se le aprobó una subvención del 50% del coste de la obra. Al destaparse el anexo de la vivienda el equipo director de la obra vio que se trataba de una construcción añadida al núcleo central de la casa y que al quitar las vigas que lo mantenían firme se producían grietas que amenazaban la consistencia estructural, por lo que se hizo un cordón de hormigón para unir esa nave con la principal, evitando los posibles daños y para soportar mejor el peso de la nueva techumbre.

La historia que sigue puede resumirse en que Adrover presentó finalmente las facturas y el Consell no las aceptó por presuntos incumplimientos del proyecto de obras previsto, por lo que él deberá correr con todos los gastos. Los vecinos de Adrover se solidarizan con él ante lo que entienden como un abuso de autoridad por parte del Consell. Incluso la Agrupació Cultural Es Majoral, impulsora de que otra zona de Calonge, Cas Senyor, también fuera propuesta para ser declarada BIC, ha remitido una carta al Consell solicitando que sea aceptado el recurso presentado.