El polideportivo de Capdepera fue ayer el escenario de la tercera fiesta intercultural del municipio, en la que participaron residentes de hasta 18 nacionalidades. Se instalaron puestos de comida típicos de cada país por el precio de un euro y medio. Tampoco faltó la ensaimada mallorquina o la tradicional leche fría, típica del pueblo gabellí.