Tras analizar lo que implican los cambios aprobados por la Mancomunitat del Pla en materia de residuos, los regidores de Més Vilafranca (que gobiernan en el Ayuntamiento junto al alcalde, único edil de UM, Toni Nicolau) anunciaron ayer que apostarán "por no subir el precio del recibo de recogida de los residuos urbanos, que se actualice el padrón de viviendas y empresas y se reimpulse la recogida selectiva que tan buenos resultados ha dado en nuestro pueblo". El ex primer edil, Jaume Sansó, líder de +V, rechaza incrementar la presión fiscal y aboga por mejorar la gestión.