Perlas Majorica, la empresa con más peso en Manacor y una de las que definen el tejido industrial de Mallorca, ha vuelto a ser noticia estos días. Pronto empezarán los trabajos para descontaminar el solar de su antigua fábrica y dejar la zona apta para nuevos usos. Majorica deberá correr con los gastos y su director financiero, el francés Arnaud Perombelon, así lo asume.

–¿Por qué al final y tras años de conflicto con los propietarios del solar, Majorica ha decidido pagar en solitario la descontaminación?

–No hay discusión, debemos asumir las consecuencias de nuestra actividad en la zona, por eso consideramos normal que nos hagamos cargo del plan de limpieza.

–¿Ha sido una obligación de la conselleria de Medio Ambiente?

–Desde que la Conselleria declaró el suelo como contaminado, estamos en contacto con ellos de forma semanal. Hemos hablado mucho de ello y decidimos que la empresa asumiera la actuación. Nada más. No queremos ni tenemos ningún problema con Hospitalet de Desarrollo (propietaria de los terrenos y filial de promotora Rústic).

–¿En qué consistirán los trabajos, cuándo empezarán y cuánto costarán?

–Debemos ser cautos. Nuestros técnicos están estudiando distintas actuaciones con distintos métodos. Sólo puedo decirle que si el proyecto más barato vale un euro, el más caro ya sube hasta los cinco. Hay que proceder a remover las tierras hasta una cota aún por determinar y transportarlas para su tratamiento. Por lo que respecta a los plazos, está previsto que en dos o tres meses ya haya un plan definitivo que pueda ser presentado al Govern. Si todo es correcto, éste dará su aprobación y se podrá empezar. Queremos que los trabajos, en la medida en que sea posible, sean llevados a cabo por alguna empresa de la isla, así como la descontaminación. No sé si Son Reus estará habilitado para la fecha. Si no, los áridos deberán transportarse hasta la Península.

–Desde la empresa se quejan de que Majorica es noticia últimamente por aspectos que poco tienen que ver con su actividad...

–Y es cierto. Creo que los medios de comunicación también deberían hacerse eco de todo lo positivo que se está preparando para los próximos meses y de los niveles de producción alcanzados en tiempos de crisis. Aunque entiendo que seamos noticia en otros sentidos.

–¿Qué hay de nuevo en ese sentido?

–Por ejemplo, a principios de diciembre, vamos a abrir una tienda completamente propia en el centro de Palma, en la calle Jaime II y con cuatro trabajadores. A las que hay que sumar las que ya tenemos dentro del El Corte Inglés, Porto Pi y la de la entrada de Manacor, además de 28 corners o puntos de venta. Queremos que se nos conozca más entre la gente joven, lanzar una nueva imagen con un producto más actual, más dinámico, nuevos carteles... Y quizás hasta cambiemos el color del logotipo. Son ideas que hay que medir para conseguir una presencia más fuerte.

–Me hablaba de un incremento de la producción...

–Efectivamente, la fábrica de Manacor, que es la que elabora el 100% de las perlas Majorica, ha producido este año un 25% más, aunque la crisis ha hecho que descienda la demanda del mercado español, hasta el punto de que ahora mismo vendemos ya más collares en Francia que aquí.

–¿Asia, donde tienen fábricas de joyas y montaje de perlas, es el mayor mercado de ventas?

–No. De hecho, debemos hacernos fuertes en la zona asiática y el Medio Oriente, buscando distribuidores y gente experta, ya que hemos perdido algo de potencial allí. En la actualidad donde más se vende es en Sudamérica, en Colombia o Venezuela. Por detrás vendrían los Estados Unidos.

–Ha habido rumores que apuntaban que en un futuro próximo podrían dejar de producir en Manacor, ¿Qué hay de cierto en ello?

–No es verdad, Majorica es una empresa de Manacor y aquí es donde tenemos nuestro capital social. Lo que sí es cierto es que tenemos 160 trabajadores en fábrica y unos 30 ó 40 más en la tienda local, y la media de edad está entre los 52 y 53 años. Muchos de ellos están en edad de jubilación y no vamos a poder reemplazarlos a todos.