El Govern balear ha anulado la subvención de 186.206 euros que había otorgado para la ampliación de la residencia municipal para la tercera edad Miquel Mir de Inca. Además, reclama la devolución de unos 47.000 euros que ya había anticipado. El Ejecutivo autonómico argumenta dos razones. La primera es que las obras no finalizaron en el plazo previsto, que era de un año. La segunda, que no se cumplimentó correctamente toda la documentación precisa.

El ayuntamiento de Inca ha presentado un recurso tras recibir la notificación del Govern. El alcalde, Rafel Torres, explica que "es evidente que con la normativa en la mano tiene la razón. Pero nunca había visto una aplicación tan estricta y con tan poco margen para subsanar problemas o errores. Da la impresión de que no tiene interés en pagar para ahorrarse todo el dinero que pueda y que para ello busca cinco pies al gato", sostiene el munícipe.

Traslados dificultosos

Un portavoz de los servicios jurídicos municipales explica que "las obras finalizaron con un retraso estimado de algo más de un mes. En el recurso se explica que en parte ha sido debido a que la residencia está en funcionamiento y que para proceder a su ampliación fue preciso trasladar a algunos residentes asistidos". La misma fuente agrega que "mover a una persona que necesita asistencia no es tan sencillo como trasladar a un residente válido. Primero se ha de adecuar otro espacio a las necesidades de cada enfermo y después se le ha de trasladar", explica.

Por otra parte, el representante jurídico del Ayuntamiento reconoce que "existen defectos en la documentación, pero no es menos cierto que casi siempre ha habido un margen para permitir la subsanación sin necesidad de pedir prórrogas oficialmente".

El Govern argumenta al respecto que "el 26 de marzo se le advirtió al Ayuntamiento que faltaba documentación y que si en tres meses no la presentaba se declararía la caducidad del expediente. El 22 de abril se reclamó la documentación mediante una llamada telefónica. Dicha documentación era en concreto la adjudicación de las obras, la fecha del replanteo y la licencia de construcción".

Las obras de ampliación de la residencia Miquel Mir suponían un coste de 219.000 euros de los cuales la conselleria de Vivienda y Obras Públicas iba a aportar el 85 por ciento; es decir, los referidos 186.206 euros que ahora deniega. No obstante, el Ayuntamiento otorgó las obras con una baja importante por lo que sólo han costado 167.000 euros.