La sala de plenos del ayuntamiento de ses Salines volvió ayer a registrar un lleno absoluto. En esta ocasión la convocatoria era promovida por el PP y pretendía debatir la polémica y reconocida infracción urbanística del actual alcalde socialista, Sebastià Burguera, en suelo rústico de Campos. Asimismo, el partido conservador pedía la dimisión inmediata del primer edil. Finalmente, Burguera no aceptó dicha propuesta del PP y seguirá en el cargo. Las intervenciones de los diferentes portavoces derivaron en un nuevo cruce de acusaciones. Entre ellas hubo algunas revelaciones, como la afirmación realizada por la ex alcaldesa ahora edil portavoz del PP, Maria Bonet. Según ella, UM está detrás de la denuncia que provocó la salida del ex alcalde conservador, Sebastià Vidal, por el conocido Caso caballistas desvelado por DIARIO de MALLORCA. Este complejo caso sigue pendiente de resolución judicial e implica a distintos políticos del PP de la isla y al secretario de Campos.

Sobre la petición de dimisión de Burguera, Maria Bonet insistió ante los vecinos en la necesidad de "dar ejemplo" en el sentido de cumplir las normas y leyes. En su opinión, el actual alcalde "debe asumir su responsabilidad e irse, igual que hizo Sebastià Vidal. Sería lo correcto y lógico". Cabe comentar que Bonet sugirió que se votase esta solicitud, aunque los gobernantes advirtieron que tal y como estaba redactada su propuesta no era preciso. Al no levantar las manos y concluir la sesión, Bonet anunció que "muy probablemente" en un próximo pleno el PP vuelva a exigir la dimisión de Burguera mediante una adecuada redacción del texto en cuestión en el pertinente orden del día.

Por su parte, el alcalde socialista reiteró que no ha utilizado el cargo para llevar a cabo su proyecto urbanístico "que, además, es legalizable porque tiene licencia en vigor y hay suficiente superficie de terreno para subsanarlo". A su vez, Burguera aseguró que puede demostrar que el medio de comunicación que desveló su infracción "ha dicho mentiras". El primer edil añadió que, en su caso, detrás de la denuncia de un particular se encuentra un despacho de abogados "muy relacionado a un partido político", en una clara alusión al PP.

Toni Bonet, de Sud Unificat, dijo que existen considerables problemas urbanísticos en el municipio, lamentando que en la pasada campaña electoral sufrió "ataques personales" por ses Figueretes. Tolo Galmés, de NIL, criticó duramente al ex alcalde Vidal por el hecho de que "quiere hacer daño y destruir" y manifestó su deseo de que el tripartito de gobierno (PSOE-UM-NIL) mejore su gestión. Y Tomeu Lladonet (UM) abogó por la serenidad y el sentido común. Entre el público había altos cargos de PSOE y PP, familiares y particulares.