La más que previsible reedición del pacto de gobierno entre el PP y Can Picafort Unit (CPU) tiene un escollo que, si bien puede salvarse, resulta inusual hasta el momento: la petición de los picaforters de ostentar la alcaldía por lo menos dos años durante la próxima legislatura. La demanda se lleva a cabo dentro de la lógica política, pues el PP ha logrado 5 concejales por los pelos y CPU otros cuatro, aunque sería la primera vez que la gente de Can Picafort compartiría la vara de mando del municipio.

En el PP local, especialmente los números 1 y 3, muy arraigados a ciertos tópicos del núcleo de Santa Margalida, se resisten a ceder la alcaldía por los hipotéticos recelos que ello pudiera ocasionar en el pueblo, aunque salen al paso muy diplomáticamente: "Estos días están saliendo muchos temas", apuntó ayer el futuro alcalde ´popular´ Martí Àngel Torres, "lo que está claro es que nosotros queremos los 4 años de alcaldía, por supuesto", recalcó. Con todo, la prudencia del candidato le obliga a decir que "aún no hay nada consensuado y las negociaciones continuarán la próxima semana". En CPU, por contra, reina el mutismo absoluto y ayer declinaron hacer declaraciones. Lo cierto es que ambos partidos sólo están negociando entre sí, pues no han contactado con UM ni Independents -el PSOE descartó pactar-, ni se prevé que lo hagan.