"Mucho hablar de turismo de sol y playa, pero aquí todo falla". Un turista se lamentaba así ayer por la falta de servicios en la playa de Can Picafort. La zona adyacente a les Casetes dels Capellans -el llamado lote número 1- y la playa de Son Bauló, en el otro extremo del núcleo turístico, han iniciado la presente temporada sin contar con el servicio al público de alquiler de hamacas y sombrillas, tras quedar nuevamente desierta su adjudicación en el Ayuntamiento por tres veces consecutivas.

Con el verano encima se comienzan a multiplicar los problemas de decenas de turistas que se repliegan en la arena desconociendo los motivos de la problemática, mientras los fieles de cada año ven la situación con escepticismo. "Esto no puede ser, queremos ir a la playa pero el hotel no me deja trasladar las hamacas", expresó enojada una cliente hace unos días ante la negativa de la recepcionista a que se llevara mobiliario del establecimiento. La respuesta lógica de los complejos hoteleros y la falta de comodidad de varias familias para descansar sobre la arena provocan incluso el traslado de bañistas hacia otras playas del norte de la bahía con los servicios adecuados.

Un turista londinense que descansaba ayer al mediodía junto a su familia, explicaba: "Son Bauló es una playa muy familiar y bastante limpia, pero no entiendo por qué debo salir a comprar mis tumbonas y sombrillas, esto no es un buen servicio"; y es que este inglés es uno de los que se llevan sus trastos plegables bajo el brazo. Su mujer propone "un contrato entre los hoteles y el Ayuntamiento que permita poner tumbonas, aunque tengamos que pagarlas o alquilarlas por toda la temporada", protestaba.

Por contra, dos de los cuatro lotes en que se divide el litoral de Can Picafort son explotados por el empresario Bernat Riutort, siendo los únicos que disponen de hamacas y sombrillas para alquilar. Cabe recordar que este concesionario está siendo investigado por la Fiscalía Anticorrupción por si propició que el ex alcalde de Santa Margalida, Antoni del Olmo (PP), se lucrara con dinero procedente de la explotación de un tramo de playa de su propio municipio a lo largo de la temporada turística de 2005. Con este escándalo servido, y publicado hace unos meses por DIARIO de MALLORCA, Del Olmo dimitió precipitadamente y la nueva alcaldesa, Ana Rodríguez, tuvo que rescindir la concesión a Riutort -que la tenía prorrogada para este año- y convocar un nuevo concurso público al que sólo se presentó un licitador, que acabó renunciando. En el segundo concurso sólo se lograron adjudicar los dos lotes actuales a Riutort, mientras que un tercero tuvo que declararse desierto esta misma semana.

Así las cosas, ahora el Ayuntamiento intentará mediante un procedimiento negociado adjudicar el lote número 1 y la playa de Son Bauló, a fin de que se coloquen las hamacas y sombrillas que faltan cuanto antes. Se ha invitado a tres empresas del sector distintas, entre ellas el propio concesionario del resto de lotes de la playa, y el lunes se espera poder solucionar definitivamente este retraso. Con todo, las arcas municipales se resentirán al haber tenido que rebajar el canon en más del 25%.