El milano es sin lugar a dudas una de las aves más emblemáticas de Mallorca. No obstante, este hecho no debe hacernos olvidar que se encuentra en grave peligro de extinción. Durante estos días, los biólogos del GOB encabezados por Toni Muñoz realizan una tarea de marcaje de los pollos nacidos este año, lo que permitirá llevar a cabo un seguimiento individualizado de los ejemplares.

Desde el año 2000, el GOB realiza tareas de conservación del milano encomendadas y financiadas por la conselleria de Medio Ambiente, pero también lleva a cabo otros trabajos de conservación que son financiados por entidades privadas: la Fundació La Caixa en los últimos tres años y Gesa a partir de este año.

Ayer los responsables del programa mostraron cómo controlan las poblaciones mediante el radioseguimiento. Dos de los pollos nacidos este año fueron marcados antes de ser liberados en el la finca de Albarca, en el parque natural de Llevant.

Se identifican con una anilla metálica situada en una de sus patas y con unas marcas de plástico colocadas en las alas con un color y un número indicativo que los individualiza. Los pollos marcados ayer llevan los números MA08 y MA10. Estas etiquetas permiten identificar a los animales a distancia pero, sin lugar a dudas, el elemento que permite un control y seguimiento constante de cada animal es el emisor de radioseguimiento que se le coloca en la espalda y que permite seguir sus movimientos hasta un máximo de unos 40 kilómetros de distancia. El emisor, que pesa unos 30 gramos, no supone ninguna molestia para el animal y, al final de su vida útil (entre 3 y 4 años), se desprende del cuerpo y puede ser recuperado.

El radioseguimiento ha permitido saber que su principal causa de mortalidad es el envenenamiento. Sólo durante este año han muerto un mínimo de 4 ejemplares controlados por radio. Cuando sus cuerpos fueron recuperados y analizados, se descubrió que 3 habían sido envenenados. De los 35 ejemplares fallecidos entre el año 2000 y junio de 2007, 19 habían sido envenenados, mientras que otros 6 se electrocutaron.

El GOB ha calificado el 2007 como "un mal año" para los milanos. Además del elevado número de muertes por envenenamiento, sólo han nacido entre 15 y 18 pollos de las 16 parejas reproductoras controladas en Mallorca, hecho que supone la natalidad más baja desde el inicio del programa de recuperación en el año 2000.