Las filtraciones de agua de la fuente de la plaza de Sant Jaume al aparcamiento subterráneo han aconsejado la neutralización de los surtidores. Esta situación se ha venido prolongando por espacio de dos meses y hasta ayer el departamento de Servicios Generales no ha tomado cartas en el asunto. El recinto acuático se ha llenado de suciedad, cristales y demás porquería ante la pasividad municipal y la queja de los vecinos que esperaban "un mantenimiento mejor de la zona".

Antoni Sureda, responsable de la Brigada Municipal, ha explicado que la detección de humedades en las plantas subterráneas de estacionamiento de la plaza obligó a bloquear los surtidores. "La fuente debe ser vaciada para poder reparar la fuga y supongo que esta actuación se llevará a cabo pronto", indicó, tras asegurar que "sólo hace un par de semanas" que Sant Jaume tiene desactivada la fuente.

Sureda reconoció que el gamberrismo se deja notar, especialmente grave es el estado de los bancos de madera e indicó que "se trata de un problema de civismo, porque no puede haber un guardia las 24 horas". El edil también reconoció que la plaza presenta un mal aspecto porque la gente no utiliza las papeleras para los desechos. A ello se suma la suciedad en los jardines debido a que muchos perros sueltos hacen sus necesidades en los parterres. Sureda recordó que el Ayuntamiento se esfuerza para que la barriada esté en condiciones.

La plaza de Sant Jaume fue inaugurada en abril de 2004 por lo que la obra tiene garantía. Según Sureda, el Ayuntamiento deberá analizar con la constructora Melchor Mascaró el motivo de los desperfectos y las filtraciones de la fuente a la zona del aparcamiento.