Pollença vivió ayer una verdadera noche de elecciones. Los candidatos se disputaban un "escaño" muy especial: un papel protagonista en la tradicional batalla entre moros y cristianos.

Cuatro pollencins lucharon "democráticamente" para conseguir reencarnar a la heroica figura del cristiano Joan Mas. Por su parte, las seis candidaturas, cada una formada por tres hombres, vivieron con emoción la noche en que se elegirían a los intérpretes del almirante turco Dragut, junto a sus dos compañeros. Dos grupos más, constituidos por cuatro integrantes, compitieron en las urnas para representar a l'Ajuntament vella , el consistorio pollencí de esa época.

A partir de las 18 horas, más de dos mil electores acudieron a las urnas para elegir a los protagonistas del mítico momento histórico. La inmensa mayoría de los pollencins empadronados en la localidad, mayores de 16 años, votaron a sus favoritos, presentando su DNI. En el recinto electoral, concretamente en el patio del colegio Monti-sion, una gran pantalla permitió a los espectadores seguir el recuento. De esta forma, la emocionante espera de los resultados se hizo más amena para los expectantes vecinos de Pollença.

Poco después del cierre del colegio electoral sobre las 22,30 horas, se inició el recuento de votos. Por segundo, año consecutivo, la informatización del sistema de la contabilidad de la votación aceleró bastante el proceso.

Sobre las 23,15 horas, ya se conoció el nombre de los integrantes de l'Ajuntament Vella. A continuación, los representantes musulmanes y, finalmente los asistentes descubrieron quién sería el Joan Mas de esta edición.

La ilusión de todo habitante de Pollença es lograr un papel protagonista en la recreación de la encarnizada lucha entre musulmanes y cristianos.

Tras la intensidad vivida durante toda la jornada electoral, Pollença se convierte en una fiesta. La euforia invade cada rincón del pueblo desatándose un auténtico jolgorio, regado con el típico mesclat.

Los pollencins felicitaron sinceramente a los elegidos, esperando que en la próxima edición les toque un papel a ellos. El hecho de conseguir ser el intérprete de alguno de los papeles es un verdadero orgullo para cualquier vecino. El proceso electoral y, en general, todo lo que rodea a la fiesta genera una gran expectación entre todos los sectores de la población pollencina.