Iago Negueruela, candidato del PSOE a la alcaldía de Palma: "Hay que expulsar a Airbnb de la ciudad"
"En septiembre veremos un proyecto con cara y ojos en Son Busquets"
"Recuperaré el proyecto del tranvía, mi modelo es Burdeos"
"Veo una nueva plaza Major con tiendas Loewe, Rolex y algún McDonald’s"

B. Ramon

Iago Negueruela acaba de ser elegido candidato del PSOE al Ayuntamiento de Palma en las elecciones municipales que se celebrarán en 2027. Está convencido de que puede descabalgar a Jaime Martínez de la alcaldía pese a las malas perspectivas electorales para los socialistas.
¿Por qué quiere ser alcalde de Palma?
Porque tengo la ilusión de conseguir que la gente pueda vivir en esta ciudad. Ahora muchos se sienten expulsados porque no saben si su futuro estará aquí o si tendrán que marcharse. Los jóvenes no saben si tendrán que irse a otro lugar para trabajar y las personas mayores, cuando se jubilan, se preguntan si podrán seguir viviendo aquí. Como sociedad, no nos lo podemos permitir.
Va a vivir a caballo entre dos mundos: el Parlament, donde es portavoz del PSIB-PSOE, y el Ayuntamiento de Palma, donde aspira a derrotar a Jaime Martínez. ¿Cómo lo va a gestionar?
En el Parlament confronto un modelo político que muchas veces tiene que ver directamente con Palma. Ahora empezaremos a trabajar con la Ley de Capitalidad y me hace ilusión contribuir a mejorarla para que ayude a resituar la ciudad.
Se presenta en un contexto muy difícil para el PSOE, que encadena derrotas en todas las elecciones celebradas desde 2023. ¿Qué le hace ser optimista?
Voy por los barrios y veo que la gente no sabe si su futuro está aquí. Durante este mandato, el precio de la vivienda ha subido de manera radical. El alquiler está más caro que nunca y comprar una casa es prácticamente imposible. El PP venía a solucionar los problemas de limpieza y ha fracasado. Tampoco ha impulsado un transporte público que deje de ser radial. Los vecinos perciben que el equipo de gobierno no ha mejorado sus vidas durante este mandato. Sí ha organizado concursos de ideas y ha atraído a arquitectos internacionales para proyectos como el de GESA, pero hablas con los vecinos y te dicen que eso no es lo que querían. Lo último ha sido censurar fiestas de barrio. Todo esto está generando una oposición social.
En estos momentos, con tantos procesos judiciales que afectan al PSOE y al entorno de Pedro Sánchez, ¿el presidente del Gobierno es un valor o un lastre?
La semana pasada este país aprobó la reforma más ambiciosa de la Ley de Dependencia. Los pensionistas saben que, aunque han subido los precios, también lo han hecho las pensiones. El otro día estaba en el Coll d’en Rabassa y se acercaban pensionistas para decirnos que teníamos que aguantar, porque saben que, de lo contrario, las pensiones volverán a recortarse. Feijóo dijo recientemente que había que acabar con las bajas. Para él, las bajas sobran porque son absentismo; para nosotros, una baja es un derecho. Tenemos un Gobierno referente en derechos humanos y sociales.
Fue elegido líder del PSOE de Palma con solo el 60 % de los votos. ¿Eso le dolió?
No somos un partido que deba tener uniformidad. Con la crítica se mejora y se avanza. Al final hemos conseguido un proceso de primarias ejemplar. Lo que veo enfrente es un alcalde que, si protestas, te censura. A los vecinos de sa Llotja los han sancionado por colocar carteles contra el ruido y reclamar algo tan sencillo como poder dormir. Tener discrepancias es sano. Lo que no se puede hacer es intentar acabar con los movimientos sociales, como cuando el PP organizó un "contraOrgullo", censuró fiestas populares o impidió el último Sopar a la Llesca. El alcalde debe ser más tolerante y menos autoritario.
Busca una número dos. ¿Ya la ha encontrado?
No estamos todavía en el momento de confeccionar las listas. Acabamos de salir de las primarias y ahora estamos centrados en poner al partido en modo electoral. A partir de ahí, buscaremos una candidatura que genere ilusión, que sume y que abra el partido.
¿Recuperará para esas listas a personas que formaron parte del equipo de José Hila?
El partido en Palma solo tiene un equipo. Hay gente valiosísima en los equipos que tuvieron José Hila y Aina Calvo, así como en el Consell y el Govern, donde también hay muchas personas de Palma. Este año hemos aprendido que somos un solo equipo, no personas de uno u otro dirigente. Contaré con las personas más válidas que vivan aquí.

Iago Negueruela, durante la entrevista. / B. Ramon
El principal problema para los palmesanos es el precio de la vivienda, especialmente los alquileres, que no dejan de subir. ¿Cómo logrará frenarlos si es alcalde?
Lo primero que haremos será limitar el precio del alquiler. Es una medida que podía haberse puesto en marcha en 2023 gracias a una reforma legal, pero el PP no ha querido aplicarla. Hay personas que pagaban 700 u 800 euros y a las que ahora se les piden 1.800. Es lícito obtener beneficios, pero esto no es ético. En esta ciudad hay un porcentaje enorme de trabajadores de los servicios y de la hostelería que, pese a disponer de buenos convenios, no pueden pagar el alquiler. Queremos que vuelva a haber viviendas de alquiler para la gente que trabaja, y el Ayuntamiento debe promoverlas. Sin embargo, lo que ha hecho el PP es ceder solares públicos a promotores que cobrarán alquileres más altos. Nosotros apostamos por alquileres limitados de verdad frente a los alquileres ilimitados de Martínez.
Los precios de los alquileres empezaron a dispararse antes de 2023, cuando gobernaba la izquierda tanto en Palma como en Baleares. ¿La izquierda tiene alguna responsabilidad en la actual emergencia habitacional?
Nosotros exigimos leyes que permitieran limitar el precio de los alquileres y esas leyes se aprobaron. Lo reclamamos desde Cort, el Govern y el Consell. La pregunta es por qué ahora no se aplican. Se puede hacer, pero el PP no quiere. Hay 70.000 personas que pueden ver cómo se duplica su alquiler y el PP considera que eso está bien, del mismo modo que considera que, si enfermas, no deberías poder cogerte una baja. El PP es un freno para la ciudad. Además, la vivienda de protección oficial prácticamente ha desaparecido en Palma. Ahora le han puesto otro nombre, "alquileres de precio limitado", y los han encarecido un 30%.
Para la fotografía de esta entrevista ha propuesto quedar en el edificio de apartamentos Duc Almirall. ¿Por qué?
Porque está situado entre el Parlament, el Consell y el Ayuntamiento y es un Airbnb ilegal. Esta ciudad tiene un problema y el alcalde no se lo toma en serio. A los responsables de Airbnb no te los puedes llevar a las ferias para hacerte fotos. Hay que sentarse con ellos para decirles que no queremos que estén aquí y que no queremos este modelo para la ciudad. Hay que expulsar a Airbnb de Palma. Algunos hemos mantenido posiciones muy duras con la plataforma al comprobar cuáles eran sus prácticas, pero aquí campa a sus anchas. Tenemos que recuperar esas viviendas. La oferta de alquiler vacacional no debería existir en Palma porque la ciudad no la necesita: todos esos pisos deben destinarse a los vecinos.
Le preguntaba antes por la responsabilidad de la izquierda en la emergencia habitacional. ¿Tiene también alguna responsabilidad respecto a la masificación turística que sufre la ciudad?
Como conseller de Turismo en el Govern de Francina Armengol impulsé una moratoria turística. Dijimos que no habría más viviendas vacacionales y que debíamos recorrer el camino inverso. El alcalde permite ahora que se abran más hoteles en Palma, como el de la calle Concepció. ¿Por qué? Porque quiere. Había instrumentos para evitarlo. Veo a un alcalde encantado de inaugurar hoteles y de que la ciudad siga creciendo.
Jaime Martínez quiere dejar huella con un proyecto que ustedes han criticado mucho: la renovación de GESA y su entorno. ¿Con qué proyecto le gustaría dejar huella si fuera alcalde?
Hablas con vecinos, entidades y arquitectos, y todos te dicen que el urbanismo ha cambiado y que hay que apostar por un urbanismo de barrio. Debemos definir cómo queremos que sean nuestros barrios, cuánta sombra necesitan, cuántas escoletes y qué equipamientos deben tener, además de impulsar un transporte público que no pase siempre por la plaza de España. GESA representa justo lo contrario. El alcalde ha diseñado un proyecto contra los vecinos, que le pedían algo tan sencillo como un parque verde. En lugar de eso, ha planteado un mamotreto de cemento y un edificio destinado a los turistas. Si gobernamos, no ejecutaremos ese proyecto. Queremos más verde y menos cemento. Sin embargo, el alcalde gobierna con personas que no creen en el cambio climático y piensan que la Tierra es plana. La transformación de una ciudad no consiste en traer a grandes arquitectos internacionales para que diseñen edificios monumentales. Del mismo modo, tampoco necesitábamos una ópera de Calatrava que acabara hundiéndose en la bahía.
El PSOE siempre ha reclamado el tranvía de Palma, una opción que el PP enterró a principios de la legislatura. Si es alcalde, ¿lo recuperará?
Es un proyecto estratégico porque vertebra la ciudad y comunica los barrios. En la Platja de Palma viven muchos trabajadores que también tienen derecho a disfrutar de la ciudad en la que pagan sus impuestos. El tranvía contaba con financiación del Estado y el alcalde renunció a ese dinero. Mi ejemplo es Burdeos, donde estuve hace dos años: es una ciudad del tamaño de Palma y tiene un tranvía que la vertebra y cohesiona. No entiendo por qué hay que ser hostil con un medio de transporte público que funciona. Lo único que ha hecho el PP es rechazar el dinero para el tranvía y poner BiciPalma al servicio de los turistas.
¿Derogará la Ordenanza Cívica aprobada por el PP y Vox?
La rechazamos, nos opusimos a ella y, cuando gobernemos, la reformaremos.
Si usted hubiera sido alcalde esta legislatura, ¿en Son Busquets ya habría empezado la construcción de las 833 viviendas prometidas?
Puedo decirle que en septiembre veremos un proyecto con cara y ojos en Son Busquets porque nosotros sí estamos presionando al Gobierno para que salga adelante, aunque lo hacemos de forma discreta. Llevamos muchos meses trabajando con ellos. Lo que nos trasladan es que el PP únicamente busca la manera de torpedear el proyecto. En Son Busquets se verá un modelo de vivienda con precios públicos, escuelas, equipamientos y servicios públicos, frente al modelo del PP, que solo quiere atraer turistas.
Han sido muy críticos con el desalojo de la antigua cárcel. ¿Cómo lo habría hecho usted?
Nunca habría despreciado los ofrecimientos de instituciones como la Iglesia. El Ayuntamiento se enfrentó a estas entidades y el alcalde descartó sus propuestas porque buscaba un desalojo sin más. Las personas desalojadas continúan en esta ciudad porque trabajan aquí, pero no tenían capacidad para alquilar un piso. La realidad es que muchos trabajadores no tienen acceso a una vivienda; como mucho, pueden pagar una habitación. Mientras tanto, el alcalde quiere hacer grandes proyectos. Prefiere pensar en un recinto ferial antes que en las viviendas de los trabajadores. Hay personas viviendo en parques, debajo de puentes o bajo la vía de cintura. Nunca se debería haber permitido llegar a esta situación.
Si es alcalde, inaugurará la nueva plaza Major después de la reforma, la nueva plaza del Mercat o el centro multiservicios de Pere Garau en el antiguo Metropolitan. ¿Le gustan esos proyectos o los habría hecho de otra manera?
Me gustaría una plaza Major que no se convirtiera en un nuevo Born. Ahora mismo veo más fácil que termine llena de tiendas de Loewe, Christian Dior, Rolex y algún McDonald’s que convertida en un espacio pensado para la ciudad. La plaza Major tiene un gran valor simbólico, pero el alcalde está difuminando ese valor y busca únicamente rentabilidad. Hay que hablar con los vecinos y con los historiadores y preguntarles qué modelo de plaza necesita Palma.
Palma está sucia. Pero reconozca que también lo estaba cuando el alcalde era José Hila.
José Hila lo reconocía. Lo que no hizo fue una campaña como la de Martínez, que se limitaba a hacerse fotografías delante del mismo grafiti. Yo también podría fotografiarme con las ratas que saltan por la ciudad, porque las hay, o delante de contenedores desbordados. Emaya es una empresa enorme, pero el alcalde no cree en la gestión pública ni en los barrios. Emaya tiene capacidad para crecer y funcionar mejor, pero al alcalde le ha faltado equipo. Yo no pondré a un concejal sin experiencia a gestionar al mismo tiempo la limpieza y la Policía Local, como ha ocurrido con Llorenç Bauzá. Esto es lo que pasa cuando no se cree en lo público. El alcalde no gestiona: organiza concursos de ideas mientras la ciudad está sucia y la gente no tiene dónde vivir.
Hemos hablado de qué ocurrirá si gana las elecciones. ¿Y si las pierde? ¿Permanecerá cuatro años en la oposición en Cort?
Sí. Cuando te ilusiona un reto tienes que estar preparado para ganar, y nosotros vamos a ganar. Pero estaré donde los ciudadanos decidan colocarme y aceptaré el resultado. Estoy convencido de que gobernaremos y de que seré alcalde porque los vecinos han perdido la ilusión y muchos creen que tendrán que marcharse de la ciudad o incluso de la isla. Me veo más como alcalde que como líder de la oposición.
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