Llaman a cenar de pie esta noche en la plaza de Cort para sortear el veto del Ayuntamiento de Palma
El Co·lectiu Brunzit cambia el Sopar a la Llesca desautorizado por el Consistorio por una concentración: "Muy cerca tendremos turistas que sí disponen de terrazas y sillas"

Un Sopar a la Llesca celebrado en la Llotja. / Manu Mielniezuk

El Col·lectiu Brunzit mantiene este miércoles su convocatoria en la plaza de Cort pese a que el Ayuntamiento de Palma denegó el permiso para celebrar allí un Sopar a la Llesca. Los organizadores han transformado la cena popular en una concentración e invitan a los ciudadanos a acudir con su propia comida y cenar de pie frente a la sede consistorial.
La protesta se celebrará entre las 20.10 y las 22.10 horas, a pocos metros del Ayuntamiento. "Ante la negativa del Consistorio, hemos cambiado el Sopar a la Llesca por una concentración", ha anunciado el colectivo, que anima a los participantes a llevar "un pamboli de bolsillo, un táper portátil o una cesta” para sumarse al denominado 'no-sopar'.
No habrá mesas ni sillas. "Dad las gracias al Ayuntamiento", ironizan los organizadores, que consideran que el veto evidencia un trato desigual entre las actividades vecinales y las terrazas de los negocios privados.
“Parece un buen lugar para cenar, siempre que pagues”
Brunzit contrapone la prohibición de instalar mobiliario para la cena popular con la presencia habitual de terrazas en el entorno de Cort. "Muy cerca tendremos turistas que sí disponen de terrazas y sillas. Parece que es un buen lugar para cenar, siempre que pagues una buena cantidad de dinero”, denuncian.
El colectivo sostiene que el acto pretende defender el derecho de los residentes a utilizar las plazas más allá del consumo en establecimientos privados. “Ven y defiende tu derecho a cenar en una plaza, sea cual sea. Las plazas son de los residentes, no de los turistas”, proclama la convocatoria.
La elección de Cort tenía un fuerte contenido simbólico. La cena debía celebrarse frente al Ayuntamiento después de que la solicitud fuera presentada en mayo por Brunzit, la asociación vecinal de Canamunt y los ateneos populares La Fonera y L’Elèctrica, dentro del programa de las fiestas de Canamunt.
Los organizadores denunciaron que la negativa les fue comunicada por teléfono apenas dos días antes, sin una resolución oficial ni una explicación jurídica. Cort les ofreció como alternativas las plazas de Quadrado y Llorenç Villalonga, pero las entidades rechazaron trasladar allí el acto. “No queremos las sobras”, respondieron.
Una cena semanal para recuperar las plazas
Los Sopars a la Llesca comenzaron en el verano de 2025 y se repiten cada miércoles en una plaza distinta de Palma. Los asistentes llevan su propia comida y comparten durante unas horas un espacio público habitualmente ocupado por terrazas comerciales.
La iniciativa combina el encuentro vecinal con una reivindicación contra la creciente privatización del espacio urbano. Esta vez, al no poder instalar mesas ni sillas, la protesta adoptará el formato de una concentración con los participantes cenando de pie.
Brunzit mantiene así el emplazamiento previsto y convierte la prohibición municipal en el centro de la convocatoria: “Hoy cenamos de pie en la plaza de Cort”.
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