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Las asociaciones vecinales de Puig de Sant Pere y sa Llotja denuncian que la actuación del Ayuntamiento de Palma es "desproporcionada"

Los residentes rechazan la intervención municipal durante las celebraciones del barrio y exigen mayor control sobre las terrazas y el cumplimiento de la normativa acústica

Intervención de los bomberos para retirar los carteles contra el ruido de la asociación de vecinos de sa Llotja

Intervención de los bomberos para retirar los carteles contra el ruido de la asociación de vecinos de sa Llotja / Redacción Digital

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Las asociaciones de vecinos de Puig de Sant Pere y Llotja-Born han denunciado en una nota de prensa la actuación del Ayuntamiento de Palma tras la retirada de los carteles instalados por los residentes con motivo de las fiestas del barrio. Los colectivos consideran que la intervención fue "desproporcionada" y reclaman que el mismo rigor se aplique para hacer cumplir la normativa destinada a proteger el descanso vecina en la Zona de Especial Protección Acústica (ZEP).

La respuesta de los residentes llega después de que Cort les multase con 240 euros por instalar carteles contra el ruido en las calles, además de retirar 18 banderolas colocadas con motivo de las fiestas. El alcalde de Palma, Jaime Martínez, defendió la actuación municipal al señalar que las ordenanzas deben cumplirse "sea una asociación, un ciudadano o una empresa" y sostuvo que el Ayuntamiento tiene la obligación de sancionar cualquier incumplimiento.

Campaña vecinal 'El ruido es tortura'.

Campaña vecinal 'El ruido es tortura'. / Guillem Bosch

Las entidades vecinales sostienen que los carteles formaban parte de la decoración festiva y lamentan que el Ayuntamiento recurriera a la Policía Local y a los Bomberos sin contactar previamente con los organizadores para solicitar su retirada o reubicación.

Además, denuncian que la rapidez con la que se actuó para retirar la cartelería contrasta con la falta de medidas para combatir la contaminación acústica que, aseguran, sufren desde hace años los residentes de sa Llotja, pese a tratarse de una ZEP. Por ello, reclaman un mayor control sobre el ruido, las terrazas y la ocupación del espacio público para garantizar el derecho al descanso de los vecinos.

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