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Jaime Martínez: "En solo tres años no puedo solucionar todo lo que la izquierda ha destruido en Palma"

"Si Son Busquets se paraliza tomaré decisiones, y una de ellas podría ser iniciar el proceso para expropiarlo"

"Veremos qué pasa con sa Feixina, pero visto lo que está pasando a nivel judicial con Pedro Sánchez, Zapatero y el Gobierno, yo creo que han prevaricado"

"Teníamos una ciudad en la que los patinetes campaban a sus anchas, la gente mayor no se atrevía a ir por la calle"

Jaime Martínez posa en las escaleras de Cort para la entrevista concedida a este diario.

B. Ramon

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Jaume Bauzà

Jaume Bauzà

Palma

Está siendo una legislatura de "desatascar proyectos" y promete que la próxima "serán una realidad". Jaime Martínez encara el último año del presente mandato como alcalde de Palma presumiendo de gestión y cargando contra la izquierda en Cort, a la que sigue culpando de los grandes males que sufren los palmesanos, incluyendo la vivienda y la saturación turística. Celebra el desalojo de la antigua cárcel y anuncia que tendrá continuidad en otros asentamientos de la ciudad.

Justo dentro de un año arrancará una nueva legislatura en el Ayuntamiento de Palma. ¿Está seguro de que el alcalde seguirá siendo usted?

El proyecto de ciudad que tenemos no es para cuatro años, es para seguir gobernando. Así lo dije en las elecciones del 23, nos presentamos con un proyecto llamado Palma 23-35. La idea es construir una ciudad de futuro y estamos marcando las líneas para ello. Confío en que en mayo de 2027 tendremos la oportunidad de seguir construyendo esa ciudad.

La próxima campaña electoral la vivienda seguirá protagonizando el debate. Prometió un Plan de Choque que permitiría la construcción de 1.200 viviendas. Pero esta legislatura, con suerte, solo veremos terminadas las 167 que se construirán en Camp Redó y Son Ferragut. ¿No es un balance muy pobre?

No, teniendo en cuenta que venimos de una situación de cero viviendas en ocho o quince años de gobiernos de izquierdas. Acabaremos la legislatura con el Plan de Choque iniciado, y están esas 167 en marcha. Y en breve sacaremos más de ochocientas [en alusión a la adjudicación de solares dotacionales a terceros para construir alquileres asequibles]. Por tanto esas 1.200 viviendas serán una realidad. Por otro lado, los Proyectos Residenciales Estratégicos que ya están en marcha nos permitirán tener más de 5.000 viviendas a precio limitado, tasado o de protección social. El balance no es de excelente, pero partíamos de un cero la pasada legislatura.

El alcalde de Palma hace balance de los tres años de legislatura.

El alcalde de Palma hace balance de los tres años de legislatura. / B. Ramon

Esas ochocientas viviendas saldrán de solares en los que se preveían diversos equipamientos públicos. La Federació d'Associacions de Veïns lo ha llevado a la justicia y les reprocha que no les haya consultado.

Se ha hablado con cada una de las asociaciones de vecinos de estos barrios. Y han tenido la oportunidad de proponer qué equipamientos necesitan. Esos solares han estado abandonados y olvidados por parte de los políticos y la Federació durante veinte años y no han reclamado ningún equipamiento. Yo doy un paso para que allí haya vivienda en cada barrio a precio limitado, y que además en esas mismas promociones haya equipamientos, no puedo entender la crítica.

Los alquileres no han dejado de subir desde que usted es alcalde. Y no parece que esa tendencia vaya a cambiar. ¿Esa escalada no se habría frenado si hubiera declarado Palma zona tensionada?

No. Lo hemos visto en Barcelona o en el País Vasco; en las ciudades que se han declarado zonas tensionadas se ha reducido la oferta y han subido los precios de los alquileres. Estoy convencido de que aquí el precio de los alquileres, e incluso de venta, e reconducirá cuando haya la oferta de vivienda necesaria, y eso sucederá cuando estos proyectos de miles de viviendas ya estén en marcha. Y también haremos un esfuerzo por regenerar barrios como Camp Redó y Son Gotleu porque allí hay mucha vivienda vacía y podría salir al mercado.

¿Se ha quitado un peso de encima ahora que la antigua cárcel está desalojada?

Mirar hacia otro lado nunca es una buena solución. Hemos resuelto varios problemas: una okupación ilegal de un inmueble municipal, hemos asegurado la integridad y seguridad de esas personas, y hemos resuelto los problemas de convivencia con los vecinos y el colegio. Y lo hemos hecho ofreciendo todos los recursos sociales de las administraciones y también con contundencia, como cuando se detuvo a una serie de personas con orden de expulsión. Y no va a ser la última okupación que resolveremos, porque hemos iniciado un proceso, e iremos uno por uno a resolver estas situaciones en otros barrios de Palma.

Jaime Martínez, alcalde de Palma.

Jaime Martínez, alcalde de Palma. / B. Ramon

El día del desalojo de la prisión quedaban allí casi 80 personas. ¿Tiene alguna idea de dónde han dormido estos días?

Algunas se han ido. Otras han accedido a recursos de Cáritas, Cruz Roja y Sapiència y les ofrecen, además de vivienda, empleo y formación. También hay quien ha ido a casas de amigos o familiares, y el IMAS ha acogido hasta 45 personas. Un total de catorce fueron a unas casetas temporales junto al Parque de Bomberos. Esas personas resolvieron su situación.

Quedan los ocupantes de las antiguas viviendas de funcionarios.

Hay entre 60 y 70 personas. Son perfiles totalmente diferentes, aunque son viviendas okupadas que van a demolerse porque hay un proyecto del Consell para ampliar la rotonda de entrada a la ciudad y tiene que disponer de ese terreno. Se iniciará un proceso similar para desalojarlos, aunque no el mismo, porque no hay un peligro inminente para su seguridad.

Son Bordoy es otro gran asentamiento con unas doscientas personas que viven en infraviviendas, en un terreno además en el que se van a construir más de 750 viviendas.

Hace 15 años que esas personas saben que hay una fecha límite. Servicios sociales les han ofrecido alternativas y ninguno de ellos las ha aceptado. Pero al final llegará el desalojo para desarrollar 900 viviendas, más de la mitad a precio tasado. Y nosotros actuaremos con la misma tranquilidad y les haremos llegar todos los recursos propios y de otras administraciones.

Tres años y en Son Busquets no se ha movido una piedra. ¿Pasará algo allí antes de que termine la legislatura?

Dije que si Son Busquets no se desarrollaba, el Ayuntamiento podría iniciar un proceso de expropiación para que cien mil metros cuadrados en el centro de la ciudad no sigan abandonados e impidiendo que se desarrollen 833 viviendas de precio limitado. Hemos presionado al Ministerio de Defensa, después al de Vivienda, al SEPES y ahora Casa 47 para que sea una realidad. Hay un plan parcial presentado en el Ayuntamiento que todavía no ha incorporado nuestras exigencias y las de las entidades vecinales.

¿La expropiación sigue estando sobre la mesa o ya estamos en otra fase?

De momento el Ministerio está dando pasos. Nos hemos reunido varias veces con ellos, les hemos hecho propuestas para ser más ágiles y parece ser que están dando los pasos definitivos. Ahora no cargaré en los ciudadanos una expropiación, pero si se paraliza tomaremos decisiones y una de ellas sería esta. Cien mil metros cuadrados en el centro de la ciudad no pueden seguir abandonados.

¿Esta es la legislatura de los concursos y la próxima será la de las obras?

Nos encontramos con una administración paralizada que había hecho muchos anuncios y no ejecutó nada. Muchos proyectos los hemos desatascado, hemos puesto en marcha los casales de barrio de Gènova, Es Pil·larí y Can Pastilla, y en septiembre abrirán las escoletes de Son Gibert y Son Dameto. Hemos optado porque los grandes proyectos sean en base a un concurso de ideas porque en eso consiste la participación y la transparencia. GESA o el Metropolitan están adjudicados. Y las obras de reforma de la Plaza Major empezarán a finales de este año o principios de 2027. Ha sido la legislatura de desatascar proyectos, y la próxima serán una realidad.

La compra de GESA y las dos parcelas costaron unos 30 millones de euros. Y la reforma del edificio y su entorno costará unos 90 millones de euros. En total unos 120 millones. ¿No le va a salir muy caro a los palmesanos?

Aún no he explicado quién financiará esta inversión. El Palacio de Congresos costó 120 millones de euros y ha sido un éxito. Es un equipamiento rentable, ha posicionado la ciudad y ha atraído a un turismo de calidad. Aquí tenemos a un PSOE, Més y Vox discutiendo continuamente de lo que costará. Pero la izquierda tuvo diez años el edificio abandonado y sin hacer nada. Nosotros lo hemos protegido, además de toda la fachada marítima. Gran parte de la inversión en la compra del edificio viene de fondos europeos. Estoy muy satisfecho de que ya ha dejado de ser un cadáver urbano. Para financiar la reforma hay fondos europeos, Impuesto de Turismo Sostenible, participación de otras administraciones o la posibilidad de concesionar parte del inmueble.

Vox y la izquierda se han unido en su rechazo a su proyecto de convertir el edificio en un centro cultural y artístico de referencia. ¿Por qué han descartado una solución más barata como devolverle su uso como oficinas?

Lo más barato ya estaba hecho, 15 años de abandono. Vox y la izquierda buscan que Palma se paralice, les he tendido la mano y no han querido ni hablar porque se dedican a una oposición destructiva. He convocado un concurso de ideas del que saldrá la mejor de las soluciones. Tendrá la mejor y mayor biblioteca de la ciudad, un gran auditorio, un centro de interpretación de la energía de Palma. Será un espacio cultural abierto en la mejor ubicación. Tanto Vox como la izquierda en este caso están haciendo oposición destructiva, pero nosotros seguiremos caminando. Por eso también recuperamos El Tirador, Can Serra, el Lluís Sitjar y todos los cadáveres urbanos que había en la ciudad.

Otra infraestructura que saldrá muy cara es el Recinto Ferial, unos 45 millones de euros. ¿Realmente era una prioridad para los palmesanos?

Es un proyecto de ciudad. Las prioridades las cubrimos con limpieza, seguridad o vivienda, pero la ciudad no solo puede pensar en prioridades, debe pensar en el futuro. Y somos la única capital de provincia de España que no dispone de un recinto ferial. No es una prioridad, pero sí una necesidad para nuestro modelo económico y turístico. Hay ferias como Horeca de gran éxito que se celebran en el Palma Arena y no tiene sentido. El Recinto Ferial tendrá una amortización y rentabilidad a corto plazo. Y es un proyecto a tres bandas, Ayuntamiento, Consell y Govern, porque todos vamos a necesitarlo. Queremos ser la mejor ciudad en tema de ferias, congresos y eventos con el Auditorium, el Palacio de Congresos y el Recinto Ferial.

Hace casi dos años que Cort compró la finca de Son Quint. ¿Cuándo la podrán disfrutar los palmesanos?

Se está finalizando el plan de usos y gestión. Era una prioridad, los vecinos llevaban 30 años reclamando la compra y protección de esa finca de tres millones de metros cuadrados para la ciudad. Queremos regenerar zonas de la finca, recuperar los yacimientos arqueológicos que hay y conectarlo con la Serra de Tramuntana.

Fulgencio Coll ha amenazado con no aprobar los presupuestos de 2027 alegando varios incumplimientos del acuerdo programático que firmaron. ¿Le preocupa que Vox le amargue este último tramo de la legislatura?

Se han aprobado tres presupuestos. Todo el programa de gobierno que tenía está en marcha, también gracias a ese apoyo de Vox. Entiendo que los de 2027 se aprobarán porque hay un compromiso de inversiones en una serie de políticas que los ciudadanos no entenderían que se paralizasen. Confío en que esas opiniones son más electoralistas que otra cosa. Tengo una buena relación con el señor Coll y no imagino otro escenario que no sea aprobar los presupuestos de 2027.

Hasta el momento Vox le ha regalado una legislatura más o menos plácida. Desde fuera se ve mucha sintonía entre ustedes, hasta el punto de que los ciudadanos pueden llegar a pensar que son lo mismo. Dígame qué les separa.

Gobierno en minoría y esas críticas del señor Coll demuestran que no somos lo mismo, porque si no solo me daría la enhorabuena. Siempre intento buscar entre los grupos municipales no lo que nos diferencia, sino lo que nos une, aunque no siempre es posible.

¿Cree que los vecinos pueden estar satisfechos con la limpieza en Palma?

Nunca estaré satisfecho de los niveles de los servicios públicos de mi ciudad, siempre quiero que sean mejores. Pero tengo claro que estamos mucho mejor que hace tres años. Nos encontramos una ciudad abandonada en la que faltaba gestión, inversión y liderazgo. Nos encontramos con 30.000 grafitis, hemos eliminado la mitad y seguiremos en esta batalla que vamos a ganar con la ordenanza cívica, aunque la Federació de Veïns nos la haya recurrido. Y hemos puesto en marcha más recursos y pequeñas actuaciones de baldeo, riego, que han mejorado mucho la limpieza. Pero tenga en cuenta que cada año se empadronan en Palma cinco mil personas nuevas y en temporada turística tenemos una población flotante brutal. Yo nunca estaré satisfecho con la limpieza, la seguridad o el transporte público porque siempre tenemos que ser los mejores en esos ámbitos.

En varias de sus respuestas ha aludido a la izquierda para criticar su anterior gestión. Teniendo en cuenta que usted lleva ya tres años gobernando, ¿no mira demasiado por el retrovisor?

No. Si perdemos la perspectiva nos equivocaremos. El problema de la vivienda que tenemos hoy es el resultado de las políticas de izquierda, que ha gobernado en tres de las últimas cuatro legislaturas. Nos hablan de saturación turística, pero el actual modelo turístico lo construyeron ellos. No puedo solucionar en solo tres años lo que se han dedicado a destruir durante veinte. Así que estoy resolviendo el tema de la vivienda, pero denme un margen porque otros estuvieron 20 años destruyéndola. De todos modos dedico un 5% del tiempo a recordar eso y un 95% a solucionar el problema.

Hace un año se aprobó la ordenanza cívica y llama la atención que casi la mitad de las multas impuestas han castigado a los conductores de patinetes.

El tema de los patinetes ha sido un éxito de la ordenanza y de nuestra gestión. Me sabe mal, pero tengo que volver a recordar que teníamos una ciudad en la que los patinetes campaban a sus anchas, iban por las aceras, sin casco, sin protección, de dos en dos o hablando con el móvil. La gente mayor no se atrevía a ir por la calle, la plaza España parecía el circuito del Jarama... Hoy casi todo el mundo va con casco y cumple las normas. Claro, hemos tenido que ser un poco duros para llegar a esa normalidad.

La Federació de Veïns de Palma también ha recurrido esa ordenanza en los tribunales. ¿Si tienen éxito y la justicia la tumba el Ayuntamiento va a tener que devolver todas las multas que ha puesto?

Entiendo que no tiene nada que ver una cosa con la otra. Lo que tiene que hacer la Federació de Veïns es explicar por qué no quiere luchar contra el incivismo. Me preocuparía que perdiésemos una herramienta contra el incivismo que tenemos ahora. Entiendo que no pasará, pero si pasa, abriré el proceso para aprobar otra ordenanza cívica.

Esta legislatura le ha salido un incendio donde menos lo esperaba: la Policía Local. Les prometió un nuevo Plan de Ordenación el 1 de enero, pero lo tuvo que suspender. ¿Se compromete a que esa reestructuración de la plantilla estará en vigor este 2027?

En mi programa de gobierno no llevaba un nuevo Plan de Ordenación. Me comprometí a recuperar su imagen, incorporar más de 300 efectivos y mejorar su situación con más recursos, vehículos y comisarías. Y eso lo estoy haciendo. En un momento dado los sindicatos pusieron sobre la mesa la posibilidad de hacer un nuevo Plan de Ordenación y me puse a su disposición. Desgraciadamente, por temas jurídicos, técnicos y administrativos no fue posible. En estos momentos está aparcado, y estamos intentando mejorar algunas cosas al margen del Plan de Ordenación.

Veo que no se compromete a que esté en vigor este 2027.

Es que está aparcado. Llegamos a un acuerdo con los sindicatos por el que seguiremos trabajando en él y mientras tanto seguiremos poniendo en marcha otros compromisos que adquirí con ellos.

La gratuidad de la EMT ha dejado un agujero de 40 millones de euros. ¿Es partidario de que el bus siga siendo gratis en 2027?

Yo lo que quiero es que el Gobierno de Pedro Sánchez nos dé el dinero que nos corresponde. Tenemos una deuda de casi 50 millones de euros que no nos han ingresado y es un insulto a nuestros vecinos. Mi compromiso está en la mejora de la flota de autobuses, cocheras nuevas y más líneas y frecuencias. Y seguiré luchando para que vengan inversiones a la EMT de Palma, pero que las podamos utilizar para bonificar a jóvenes, mayores, familias numerosas y personas vulnerables. No soy partidario de una gratuidad del 100%.

La catalogación de sa Feixina parecía el punto y final a años de polémicas y juicios. Pero el mismo día que el pleno la catalogaba, el Gobierno ordenaba su retirada. ¿Y ahora qué?

Es la seña de identidad del Gobierno y del PSOE que tenemos, despiertan fantasmas que ellos mismos habían enterrado. Recordemos que Aina Calvo despojó al monumento de aquellos elementos que incumplían la ley. Nosotros hemos cumplido con una sentencia judicial que ordena esa catalogación. El Gobierno ha hecho algo que no podía hacer y veremos qué pasa en los tribunales. Pero visto lo que está pasando a nivel judicial con Pedro Sánchez, Zapatero y el Gobierno, veremos qué pasa porque yo creo que han prevaricado. Y no solo en Madrid. Aquí no puede aparecer un concejal a primera hora de la mañana con una resolución que no estaba ni publicada en el BOE para paralizar una catalogación en un pleno municipal en el que están representados los ciudadanos. En su momento tendrán que dar explicaciones.

Semanas antes de que empiece el verano oficial Palma ya está masificada. ¿Qué le dice a los sufridos ciudadanos que enfrentan otra temporada de saturación turística?

Volveré a referirme a la izquierda, que ha gobernado tres de las últimas cuatro legislaturas. El modelo turístico que nos encontramos es el que creó la izquierda. Cuando fui conseller de Turismo entre 2013 y 2015 prohibimos el alquiler turístico en plurifamiliares, llegó la izquierda en 2015 y permitió un crecimiento de 120.000 plazas turísticas, el mayor de toda la historia. Y 14 años después, como alcalde, he tenido que volver a prohibir el alquiler turístico en Palma. Hemos creado el Centro de Control Demográfico y Turístico de la Ciudad, que nos permitirá controlar los flujos de cruceros o de visitantes que llegan a Palma cuando hay operación nube. Mientras, trabajamos en que venga un turismo de calidad. Por ejemplo, hemos prohibido los albergues, cuando la izquierda aprobó albergues de más de 300 plazas en el centro de la ciudad.

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