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El IES Antoni Maura despide a Myriam Fuentes, la directora que convirtió el centro en una casa para varias generaciones

La comunidad educativa del centro palmesano rinde tributo a su máxima responsable durante más de veinte años

Myriam Fuentes se jubila como directora del IES Antoni Maura: «Gente que no encaja en otros, se halla a gusto en el Maura»

Myriam Fuentes Milani: educar des de la innovació, la convivència i la diversitat

Los alumnos y profesores del IES Antoni Maura despidieron a su hasta ahora directora Myriam Fuentes, que se jubila

Los alumnos y profesores del IES Antoni Maura despidieron a su hasta ahora directora Myriam Fuentes, que se jubila / Instagram IES Antoni Maura

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Palma

Hay despedidas que no caben en un simple trámite administrativo. La de Myriam Fuentes Milani en el IES Antoni Maura de Palma es una de ellas. La directora del centro se jubila a finales de este mes tras 20 años al frente del instituto y una vida profesional ligada a sus aulas, a sus pasillos y a varias generaciones de alumnos y profesores.

Fuentes, nacida en Salamanca en 1966, llegó al Antoni Maura en 1992 como profesora de inglés. Desde entonces, su nombre ha quedado unido a la historia reciente de uno de los centros públicos más reconocibles de Palma, un instituto con una identidad muy marcada y una enorme diversidad social y educativa.

El propio centro la ha despedido públicamente en sus redes sociales y le ha dedicado también una entrevista en la radio del instituto. Un adiós con sello Maura: cercano, participativo y cargado de emoción.

Entrevista a Myriam Fuentes en la radio del IES Antoni Maura de Palma

Una directora que prefería acompañar a mandar

En una entrevista concedida hace pocas semanas a Diario de Mallorca, Fuentes resume buena parte de su forma de entender la educación con una frase que explica por qué tantos alumnos y profesores han encontrado en el Antoni Maura un lugar propio: «Gente que no encaja en otros centros, se halla a gusto en el Maura».

Su estilo de dirección, según ella misma explica, nunca ha sido autoritario. «Me gusta más acompañar que dirigir o mandar», afirma. Una idea que encaja con la imagen que deja tras dos décadas en la dirección: la de una responsable de centro capaz de escuchar, de promover a quienes destacan y de construir comunidad sin necesidad de imponerse.

Fuentes asegura que no se siente amenazada por las personas que brillan más que ella. Al contrario, las impulsa. Esa manera de dirigir ha contribuido a convertirla en una figura muy querida dentro del instituto y en una de las directoras más carismáticas de Mallorca.

Psicología, hipnosis y educación

Uno de los aspectos más llamativos de su perfil es su formación fuera del ámbito estrictamente docente. Myriam Fuentes estudió psicología y tiene un máster en hipnosis terapéutica o visualización guiada. Lejos de ser una anécdota, ella lo relaciona directamente con su forma de trabajar.

Esa mirada psicológica, explica, le ha servido para entender mejor cómo reaccionan las personas, qué necesitan y qué compromisos pueden asumir, tanto en el caso del profesorado como en el del alumnado.

Su conclusión es clara: cada persona debe encontrar su lugar. Y, durante años, el Antoni Maura ha intentado ser precisamente eso para muchos jóvenes y docentes: un espacio donde sentirse parte de algo.

Myriam Fuentes, directora del Institut Antoni Maura.

Myriam Fuentes, directora del Institut Antoni Maura. / GUILLEM BOSCH

Un centro complejo, diverso y con mucha identidad

El IES Antoni Maura no es un centro cualquiera. Cuenta con alrededor de 1.500 alumnos y está calificado como centro de especial dificultad, una categoría vinculada a factores como el porcentaje de alumnado con necesidades específicas o el contexto socioeconómico y cultural de las familias.

Además, el instituto es también un centro de integración de estudiantes con deficiencias motoras. Esa diversidad ha marcado la labor de Fuentes y de todo el equipo docente.

La directora defiende que el objetivo ha sido siempre ofrecer a sus alumnos las mismas oportunidades que podrían encontrar en cualquier otro centro, también en aquellos con más recursos. En ese camino, la tecnología, las metodologías variadas y una idea amplia de la educación han tenido un papel central.

Para Fuentes, formar no es solo poner notas. Las calificaciones importan, pero también la construcción de la personalidad. Por eso reivindica una educación en la que los alumnos cocinen, cosan, trabajen con robots, desarrollen actividades plásticas y aprendan habilidades que van más allá del currículo tradicional.

El adiós de una etapa

Myriam Fuentes se jubila con la sensación de haber cerrado una etapa. Tras 40 años como profesora, quiere retomar su formación como terapeuta y dedicar más tiempo a su familia, dispersa por distintos lugares del mundo.

Se marcha feliz, según cuenta, y arropada por una comunidad educativa que la ha convertido en protagonista de su propio adiós. El homenaje del centro y la entrevista en la radio del Antoni Maura son el cierre simbólico de una trayectoria marcada por la cercanía, la inclusión y una forma muy personal de entender la dirección educativa.

Chenoa, Rossy de Palma y un instituto que marca

Por las aulas del Antoni Maura han pasado nombres conocidos como Chenoa y Rossy de Palma, pero para Fuentes el verdadero sello del centro está en algo más profundo. El Maura, dice, marca porque ha sido un espacio de libertad y participación.

Según la directora, los alumnos salen del instituto impregnados por los profesores que han admirado y convertido en referentes. Quizá por eso su despedida ha tenido un punto generacional: no se va solo una directora, sino una figura que ya forma parte de la memoria sentimental del centro.

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