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"Me han echado con mi mujer embarazada": las historias tras el desalojo de la antigua cárcel de Palma

Desalojados del antiguo centro penitenciario se enfrentan a la incertidumbre y acusan al Ayuntamiento de no haberles ofrecido alternativas habitacionales

Una residente denuncia que había alquilado alquilado un piso en Son Gotleu por 550, pero "me han estafado"

Jonatan, uno de los desalojados de la antigua cárcel de Palma

Jonatan, uno de los desalojados de la antigua cárcel de Palma / G. Bosch

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Jaume Bauzà

Jaume Bauzà

Palma

La antigua cárcel de Palma se ha vaciado. La Policía Local y la Policía Nacional han iniciado este miércoles el desalojo forzoso del recinto en cumplimiento de una orden judicial que avala la actuación por el grave riesgo para la seguridad que presentaban las instalaciones. Sin embargo, detrás del operativo policial hay decenas de historias personales marcadas por la falta de vivienda y la exclusión social.

Jonathan era una de las personas que todavía residían en la antigua cárcel. Asegura que se encontraba trabajando cuando comenzó el operativo. "Vengo de trabajar y nos han sacado de sopetón. Tenemos una casa de la que no podemos disfrutar porque está ocupada con un contrato falso. Somos trabajadores y nos han tratado con un absoluto desprecio", lamenta.

El joven insiste en que nunca quiso vivir en la antigua prisión, un edificio que él mismo describe como un lugar degradado y peligroso. "Está lleno de basura, ratas, se cae el techo", afirma.

Su preocupación ahora tiene nombre y apellidos. Su mujer está embarazada de tres meses y ambos desconocen dónde podrán instalarse a partir de ahora.

"Soy joven y trabajo, pero aun así no me puedo permitir pagar un alquiler", explica. "Cuando he ido a recoger mis cosas estaba todo tirado y revuelto. Dejaré mis cosas en casa de algún familiar y buscaremos una solución porque mi mujer está embarazada".

"Voy a dormir en el parque"

La incertidumbre también marca el futuro inmediato de Bilardino, que asegura haber vivido durante los últimos tres años en la antigua cárcel. "No tengo dónde ir, voy a dormir en el parque", afirma mientras observa el operativo policial.

Según relata, no ha encontrado una alternativa habitacional. "No me han dado ninguna solución. La gente habla y habla, pero nada. Somos humanos y los políticos son unos criminales", critica.

Bilardino señala que dormirá en un parque.

Bilardino señala que dormirá en un parque. / Guillem Bosch / GUILLEM BOSCH

También ha lamentado su situación Gema González, que además ha denunciado ser víctima de un fraude. "Había alquilado un piso por 550 euros en Son Gotleu, pero me han estafado. Cuando he ido me he encontrado que ya había un propietario", ha destacado.

Asimismo, ha indicado que tanto ella como su marido pernoctarán esta noche en una de las casetas prefabricadas instaladas en el parque de Bomberos, pero ha criticado que solo podrán estar allí dos noches. "La alternativa es ir a un albergue, pero hay una lista de espera de meses. Cuando pueda me montaré una tienda de campaña en un parque, o dormiré con cajas de cartón", ha sentenciado.

Gema Sánchez denuncia haber sido víctima de una estafa.

Gema Sánchez denuncia haber sido víctima de una estafa. / Manu Mielniezuk

De más de 200 residentes a unas 70 personas

El Ayuntamiento de Palma inició el proceso para recuperar el inmueble el pasado febrero alegando motivos de seguridad. Según los informes municipales y de emergencias, el edificio presentaba un elevado riesgo de incendio, graves deficiencias de habitabilidad y dificultades de evacuación.

De acuerdo con el censo elaborado al inicio del procedimiento, en el recinto residían 206 personas. Con el paso de los meses, la cifra se redujo progresivamente hasta situarse en torno a las 70 personas en el momento del desalojo.

El Consistorio sostiene que, en coordinación con el Institut Mallorquí d'Afers Socials (IMAS), 45 personas han sido derivadas a centros de acogida temporal y programas de inserción social y laboral.

Una vez concluya el operativo, la Policía Local mantendrá vigilancia permanente en la zona para evitar nuevas ocupaciones y posteriormente se procederá al tapiado de las instalaciones, poniendo fin a uno de los episodios más complejos de los últimos años en torno a la antigua cárcel de Palma.

VÍDEO | La Policía inicia el desalojo de la antigua cárcel de Palma

Guillem Bosch

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