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Vecinos de Son Sardina denuncian la retirada de la cesión del Casal en Can Pesquet por parte del Ayuntamiento

La asociación vecinal critica la orden de devolver las llaves en 15 días y alerta de una "persecución política" contra un espacio comunitario activo

Los vecinos de Son Sardina reclaman tener una plaza y un casal de titularidad pública en el solar de Can Pesquet

Los vecinos de Son Sardina reclaman tener una plaza y un casal de titularidad pública en el solar de Can Pesquet / GUILLEM BOSCH / DMA

Palma

Hace un mes, centenares de vecinos de Son Sardina salieron a la calle para reclamar una plaza y un casal públicos y de gestión popular en Can Pesquet, en una movilización respaldada por el tejido asociativo local, centros educativos y colectivos sociales de la isla. Lejos de obtener una respuesta institucional, la Asociación de Vecinos ha recibido recientemente un requerimiento municipal que le obliga a devolver, en un plazo de 15 días, la llave del Casal que tiene en custodia.

La entidad considera que esta decisión se enmarca en una dinámica de obstáculos por parte del Ayuntamiento, que desde hace meses dificulta las actividades que se desarrollan en el espacio y ha optado por no renovar la cesión de uso vigente desde hace una década. El consistorio justifica su postura alegando que es el encargado de gestionar los casales de barrio, una afirmación que los vecinos cuestionan.

"Falta de implicación"

Según denuncian, el estado del edificio evidencia "la falta de implicación municipal". Recuerdan que en Navidad una fuga dañó gravemente una sala que todavía no ha sido reparada, mientras que persisten goteras en otras dependencias. También señalan incidentes como el casi desprendimiento de una estantería de la biblioteca. A su juicio, tanto el actual como el anterior gobierno "han priorizado otros intereses frente al mantenimiento de servicios públicos".

Los vecinos defienden que el Casal se mantiene gracias a la implicación comunitaria. En 2022, explican, lograron frenar un desalojo y forzaron la firma de un convenio con el Ayuntamiento vigente hasta 2027, evitando que el inmueble pasara a manos de la especulación.

Por su parte, el Ayuntamiento argumenta que la actividad del Casal no se ajusta al reglamento. Sin embargo, los usuarios del espacio sostienen que han ido más allá de una normativa que consideran restrictiva, ya que obliga a recoger llaves en Palma y a solicitar el uso con al menos 15 días de antelación. Esta flexibilidad, aseguran, ha permitido convertir el Casal en un espacio accesible para las familias trabajadoras, donde se desarrollan actividades culturales, educativas y sociales.

"Persecución autoritaria"

En los últimos meses, el programa autogestionado ha crecido con iniciativas como clases de catalán para principiantes, yoga o artes marciales, con buena acogida entre vecinos de distintas edades. La asociación afirma que no se han registrado quejas por ruidos ni molestias y destaca la convivencia con el entorno.

Finalmente, critican "la inacción" del anterior gobierno municipal y denuncian lo que califican como una "persecución autoritaria" del actual ejecutivo de PP y Vox. Reafirman su voluntad de mantener el espacio activo y exigen al Ayuntamiento que revierta la decisión, renueve la cesión de uso y atienda la reivindicación histórica de una plaza y un casal públicos y de gestión popular en Can Pesquet.

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