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La justicia frustra el intento de levantar la protección BIC del palacio de Can Pueyo de Palma

La propiedad denuncia que la tramitación fue demasiado larga, pero la sentencia lo justifica al coincidir con la pandemia

Can Pueyo es una de las casas nobles más importantes de Palma

Can Pueyo es una de las casas nobles más importantes de Palma / MANU MIELNIEZUK

La Justicia ha frustrado el intento de levantar la protección BIC que se acordó sobre el palacio de Can Pueyo, que representa una de las mas importantes casas señoriales de Palma, que ha sufrido un grave deterioro por el paso del tiempo.

Esta amplia propiedad, ubicada detrás del Gran Hotel, pertence a Almudena de Padura y España, que heredó de su tio Joan Rotten, además de la impresionante casa, el título de marquesa de Campofranco, uno de los pocos títulos nobiliarios que aún existe en Mallorca.

El palacio de Can Pueyo está protegido por el Consell de Mallorca, que en el año 2020 acordó declarar la propiedad Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de monumento. Es decir, limitaba los intereses de la propietaria, que no podía realizar la más mínima actuación sobre el palacio sin la previa autorización del Consell de Mallorca.

La propietario, desde el primer momento, se opuso a esta declaración, entre otras cosas porque pretendía vender la casa. Alcanzó incluso un acuerdo inicial con una empresa catalana para convertir el palacio en un bloque de pisos de lujo y después también firmó un preacuerdo de venta con el empresario Víctor Madera. Sin embargo, la protección de dicho edificio ha frustrado todos estos proyectos de transformación.

La propietaria ha intentado por todos los medios que se eliminara la declaración BIC y el último intento lo ha realizado ante los tribunales. La sociedad Roten Padura presentó una demanda administrativa, denunciando que el procedimiento para declarar esta protección había sido demasiado largo y, por lo tanto, debía ser declarado nulo. Los tribunales no le han dado la razón a la propietaria, pero si lo hubieran hecho habría recuperado todo el control, no solo del palacio, sino también de la importante colección artística que aún guarda.

La administración dispone de 20 meses para tramitar un expediente de protección BIC y después aprobarlo a través del Consell de Mallorca. En este caso la tramitación se inició en febrero del año 2019 y se aprobó en noviembre de 2020. Pasaron más de 20 meses, pero se debió a que se tramitó en mitad de la pandemia sanitaria, que paralizó todos los trámites administrativos y, por lo tanto, los meses de confinamiento, según ha dejado claro la sentencia judicial, no se pueden tener en cuenta.

Ha sido el Tribunal Superior de Justicia de Baleares, a través de la sala administrativa, el que ha rechazado la demanda de la propiedad de Can Pueyo y en la sentencia señala las dificultades que tuvieron los técnicos del Consell de Mallorca para entrar en la casa señorial y realizar un inventario de los bienes que guardaba. Además, cuando los expertos entraron descubrieron que faltaban muchos de los objetos que se sabía que se guardaban en el palacio de Can Pueyo. La propiedad lo confirmó, diciendo que por razones de conservación los había trasladado a otras propiedades. En ese momento no existía ninguna declaración que impidiera dicho traslado. El Consell de planteó la posibilidad de denunciar a la propiedad por dicho traslado, pero no consta que finalmente lo hiciera.

La sentencia del TSJB recuerda que el primer decreto que firmó el Gobierno al declarar el estado de alarma, para detener el coronavirus, supuso la suspensión de los plazos de los procedimientos administrativos, que debían reiniciarse una vez superada esta crisis sanitaria. Esta suspensión obligatoria se tuvo que aplicar en el procedimiento administrativo para proteger Can Pueyo, con independencia de que después los tribunales anularan dicho decreto firmado por el Gobierno. En cualquier caso, el TSJB entiende que los 70 días que duró el confinamiento no se pueden computar dentro de la tramitación del expediente de la declaración BIC de este palacio. Ello supone que los tribunales ratifican todo el procedimiento administrativo y mantienen la protección de esta importante casa señorial.

No es el primer enfrentamiento que ha tenido Almudena de Padura con la administración insular, que ya en el año 2014 impidió que la mujer vendiera en una subasta en Christies de Nueva York un busto correspondiente a la figura del emperador romano Augusto, de más de 2.000 años de antigüedad. Esta figura fue localizada en el yacimiento de Pollentia y permaneció a la colección de Can Pueyo. El Consell declaró también la protección del busto que finalmente fue adquirido por el Ministerio de Cultura. Fue vendido por 250.000 euros y el busto está ahora expuesto en el museo de Mallorca.

Can Pueyo cuenta todavía con una de las bibliotecas privadas más importantes de Mallorca. El edificio se construyó siguiendo el estilo barroco y es la muestra de la riqueza que representaba la nobleza mallorquina. La casa se llenó de pinturas de gran valor, telas, tapices, esculturas y un mobiliario de la máxima calidad. Todos estos objetos están protegidos y la propietaria no los puede vender.

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