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Chalecos reflectantes para salir de casa: los vecinos de Establiments reclaman poder caminar con seguridad por el barrio

La carretera vieja de Esporles, vía que une los núcleos que conforman el pueblo, sin aceras mínimas

Las paradas de la EMT, sin espacio para que los peatones esperen el bus con seguridad

Maria López

Maria López

Palma

Ir y volver cada día al colegio, acudir a una cita médica, comprar el pan o ir a la farmacia. Los desplazamientos cotidianos a pie en Establiments pueden poner en riesgo la integridad física de los peatones. Y no es una exageración. Por eso durante la mañana del sábado, el barrio ha vivido una jornada reivindicativa para reclamar soluciones. Medio centenar de vecinos se han concentrado a las 10 de la mañana en Es Muntant para recorrer los escasos tres kilómetros que hay entre este punto y la cruz de término que separa Establiments del Secar de la Real. Convocada por la Associació de Veïns de Establiments y apoyada por la APIMA del colegio público, la Associació Cultural Es Rutló y vecinos del barrio, esta marcha tenía por objetivo reclamar a Consell y al Ayuntamiento de Palma soluciones para que los vecinos puedan desplazarse a pie de forma segura por esta vía.

Sin aceras y sin itinerarios alternativos

El tramo de la carretera vieja de Esporles que atraviesa Establiments no deja lugar para los peatones: no hay aceras, ni arcén y en algunos tramos como las curvas de Son Berga, la visibilidad es casi nula tanto para los peatones que se aventuran a recorrer ese camino a pie, como para los vehículos. "Pedimos unas aceras mínimas y semáforos. No queremos que se hagan expropiaciones, pero se pueden hacer otras acciones. Cada vez es más peligroso caminar por aquí", resume Cati Alorda, presidenta de asociación de vecinos. Personas con mobilidad reducida, familias con niños, carritos de bebé... Cati Oliver y Manon Diquero, dos vecinas de Establiments, señalan la peligrosidad que supone para estos colectivos ir a pie por la carretera: "Y no hay caminos alternativos abiertos, porque algunos tramos de caminos de uso público han sido cerrados por propietarios de fincas. Hemos recogido firmas y hemos protestado ante el Ayuntamiento, pero no responden", lamentan.

Aina Autonell vive diariamente esta realidad puesto que no puede ir a pie al colegio con sus hijas. "Además de la seguridad, que es fundamental, también es necesario para la cohesión del barrio", resume esta vecina. "Para muchos de los desplazamientos que podrían ser a pie utilizas el coche, es absurdo". Es el pez que se muerde la cola.

Escoltados por policía local y nacional, los vecinos de Establiments avanzaron por unas horas con total seguridad por la carretera acompañados por flabioler y tamborino. Ataviados con chalecos reflectantes, lucían mensajes como "Feim Passes per Establiments. También se corearon algunas consignas: "Des Secar a es Muntant, volem segurat" o la más simple y directa: !Volem voreres, ja!. El problema no es nuevo y la reivindicación tampoco. "La carretera es del Consell, que la llama carretera vieja de Esporles, pero para nosotros es el carrer Major, es la vía que une los núcleos urbanos del pueblo", explica Pedro Vaquer. "Las personas que viven al borde de la carretera tiene que salir de su casa con chaleco reflectante y si tuvieran un accidente no recibirían nada del seguro, porque se trata de una carretera y no una calle". Según Vaquer, el Ayuntamiento no se quiere hacer cargo de la carretera por que tendría que asumir el alcantarillado. "Es una cuestón de dinero", resume. Mientras tanto, los vecinos se ven abocados a ponerse en peligro o a coger el coche.

Al llegar a la plaza des Rutló, donde se encuentra el horno, la farmacia y el local de gent gran se ha sumado a la marcha la batucada Gènova Tucada. La marcha transcurre ahora or el tramo más peligroso, las curvas de Son Berga. "La pared de la finca está protegida y no se puede tocar", comenta Pau uno de los vecinos que participan en la protesta. Recuerda que el Ayuntamiento encargó un proyecto durante el mandato de José Hila que implicaba expropiaciones, algo que fue recahazado por los afectados. En este sentido Pedro Vaquer apunta que "nos bastaría con una acera mínima a uno de los lados de la carretera".

Paradas de la EMT sin espacio para esperar el bus con seguridad

Además del peligro que suponen los desplazamientos a pie, los vecinos señalaron que algunas de las paradas de la EMT tampoco tienen las mínimas condiciones de seguridad. Como ejemplo, la parada 513 de la línea 16, un "punto negro", situado entre un muro y la carretera sin espacio para esperar el bus con seguridad.

Al llegar a la cruz de término se daba por finalizada la marcha. En ese punto se leyó el manifiesto en el que se reflejaba no solo la reivindicación sino también el cansancio: "levantamos una vez más la voz ante una situación insostenible que vulnera uno de los derechos más básicos: caminar con seguridad". Mientras se realizaba la lectura, la policía abrió la carretera al tráfico de nuevo. El sonido de los motores y el continuo ir y venir de vehículos, se mezclaron con la voz de los vecinos constatando que el barrio merece una solución: "No es ningún privilegio, pedimos poder salir de casa y caminar con la tranquilidad de volver sanos y salvos".

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