La tarjeta ciudadana dejará de servir para abrir los contenedores marrones porque vulnera datos personales
Emaya implantará una "tarjeta blanca" que no tendrá carácter nominativo después de que la AEPD le obligue a hacer cambios al constatar varias infracciones del reglamento de protección de datos con el actual sistema

El contenedor marrón dejará de abrirse con la tarjeta ciudadana. / B. Ramon

La tarjeta ciudadana dejará de servir para abrir el contenedor de materia orgánica. El Ayuntamiento de Palma cambiará el sistema después de que un contundente informe de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) le responsabilice de vulnerar la protección de datos personales con el actual método, tal como informó ayer Diario de Mallorca.
Desde Emaya señalan que están trabajando en la implantación de una "tarjeta blanca" que, subrayan, no tendrá carácter nominativo. "No será personalizada y por tanto no será posible divulgar datos personales de los ciudadanos. Solo servirá para activar la apertura del contenedor", explican en la empresa pública. Sustituirá a la tarjeta ciudadana y estará disponible en un plazo de "entre tres y seis meses".
La AEPD señala en su informe que con el actual sistema Cort incurre en varias infracciones del Reglamento General de Protección de Datos. Para abrir el contenedor marrón (destinado exclusivamente para restos de comida y jardinería) el Ayuntamiento obliga al ciudadano a introducir el número de su tarjeta ciudadana, que se almacena en el lector junto con la fecha y la hora de la operación. Cada 24 horas, envía esa información a los servidores de Emaya junto al código del contenedor.
La Agencia abrió un expediente en junio de 2023 a raíz de una reclamación presentada por Alberto Bonet y Jorge Morell, dos abogados de Palma. Ahora les ha dado la razón: certifica que el Consistorio vulnera datos personales y le da un plazo de tres meses para plantear cambios o descartar el sistema actual.
Emaya recuerda que los contendores para materia orgánica que se abren con la tarjeta ciudadana se estrenaron en 2018, hace dos legislaturas. Y asegura que desde que empezó el actual mandato estudia alternativas para resolver esta "anomalía".
La futura tarjeta blanca estará a disposición de todos los ciudadanos interesados. Emaya reitera que no estará asociada a ningún dato personal, pero no descarta que se tenga que introducir algún número para abrir el contenedor. En este sentido, la empresa pública defiende la necesidad de que los contenedores marrones se abran con una tarjeta (a diferencia del resto) "para controlar mejor la separación de los residuos y evitar una sobreocupación del espacio".
Durante el procedimiento abierto por la AEPD que arrancó en 2023 el Ayuntamiento defendía que no había tratamiento de datos personales y que se trataba de "datos estadísticos sin ninguna información de carácter personal". También ha sostenido que "la única finalidad" era "conocer el uso que se hace" de esos contenedores "para una mayor o menor frecuencia de recogida" o ajustar su número por zonas.
El número es un dato personal
La Agencia, sin embargo, rechaza ese planteamiento y recuerda que el número de la tarjeta ciudadana es un identificador personal y que la combinación de ubicación y franjas horarias puede revelar comportamientos. "Vulnera la protección de datos porque te obliga a comunicar al Ayuntamiento dónde estás, quién eres y tus rutinas de tirar la basura", indica Bonet, uno de los abogados que inició el expediente.
"Es un dato personal y por tanto hay que tratarlo como dice la normativa. Es decir, para algo concreto, con unas medidas de seguridad, minimizando los riesgos y siempre que no quede otro remedio", destaca.
En su análisis jurídico, la Agencia concluye que Palma ha vulnerado varias obligaciones clave del Reglamento General de Protección de Datos. En concreto, declara infracciones del artículo 6.1 (licitud del tratamiento), de los artículos 13 y 14 (deber de información y transparencia), del artículo 30.1 (registro de actividades de tratamiento), del artículo 35 (evaluación de impacto) y del artículo 5.1.e (limitación del plazo de conservación).
De este modo, la tarjeta ciudadana perderá una utilidad más cuando deje de estar operativa para abrir el contenedor marrón. Hay que recordar que a partir del 1 de abril tampoco servirá como título de transporte para viajar en los buses de la EMT al ser sustituida por la nueva Tarjeta Única. Seguirá utilizándose para obtener el certificado de residencia para viajes por Internet o para acceder a instalaciones deportivas municipales.
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