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Vox reclamará la alcaldía de Palma en 2027 si sube en votos en las negociaciones que abra con el PP

Fulgencio Coll continuará como cabeza de cartel en Ciutat si Madrid se lo pide y la formación planteará quedarse con Cort a cambio de permitir la investidura de Prohens en el Govern

Fulgencio Coll charla en un pleno de Palma con las regidoras Sara Cerdó y Jero Mayans.

Fulgencio Coll charla en un pleno de Palma con las regidoras Sara Cerdó y Jero Mayans. / Guillem Bosch

Jaume Bauzà

Jaume Bauzà

Palma

Vox apunta al Ayuntamiento de Palma. El ascenso de esta formación constatado en las elecciones de Extremadura y Aragón, donde duplicó su número de escaños, ha animado al partido en Balears a encarecer su apoyo al PP si quiere seguir gobernando el archipiélago después de los comicios autonómicos y municipales que se celebrarán en 2027.

En un hipotético escenario de estancamiento del PP y ascenso de Vox, una dinámica que se está afianzando en el actual ciclo electoral, esta formación plantea un intercambio de cara a las negociaciones que se abrirían con posterioridad a los comicios: el Govern balear para el PP de Marga Prohens y el Ayuntamiento de Palma para el Vox de Fulgencio Coll, que no se conformaría con formar parte de un equipo de gobierno municipal liderado por Jaime Martínez.

Según ha podido saber este diario, el actual líder de Vox en Palma continuará al frente del grupo de municipal la próxima legislatura si así se lo pide la dirección nacional del partido. Coll se muestra dispuesto a seguir una tercera legislatura como cabeza de cartel y si en las próximas elecciones municipales su partido supera la barrera de los siete regidores que suma en la actualidad, se lo pondrá muy difícil a Martínez, que gobierna con once concejales (incluido él mismo).

Mallorca ya tiene experiencia intercambiando instituciones entre partidos. El PP de Gabriel Cañellas y de Jaume Matas le dieron el Consell a la UM de Maria Antònia Munar a cambio de presidir el archipiélago dos legislaturas. El PSIB de Francina Armengol se afianzó en el Govern después de entregarle la institución insular al Més de Miquel Ensenyat. Y en el Consistorio palmesano también hubo una negociación de largo alcance en la que el socialista José Hila se repartió la vara de mando con el ecosoberanista Antoni Noguera.

En 2027 se abrirá, en todo caso, un escenario muy diferente al del presente mandato. El PP gobierna Cort en solitario -y en minoría- superando la gran mayoría de las votaciones con el respaldo de Vox. Coll y Martínez unieron sus destinos con la firma de un acuerdo programático de más de noventa puntos. Aquel compromiso ha garantizado un mandato relativamente tranquilo al alcalde y cierta influencia al líder de Vox en la toma de decisiones.

Aquella firma también puso fin al deseo de Vox de entrar en el equipo de gobierno municipal con varios regidores y poner en marcha una especie de cogobernanza. Pero esta fórmula tampoco será suficiente la próxima legislatura en caso de que las elecciones disparen a Vox, formación que en ese caso apuntará directamente a la alcaldía.

Bambú marcará la pauta

Fuentes consultadas por este periódico señalan que, en cualquier caso, será la sede nacional de Vox en la calle Bambú la que marcará la pauta de las negociaciones que se abran tras la contienda electoral. No será ni el partido en Balears, atravesado por profundas divisiones, ni el grupo municipal de Palma, en el que Coll se ha rodeado de fieles.

En todo caso, los números tienen que dar y las dos derechas deben confirmar en las urnas sus buenas perspectivas frente a unas izquierdas que llevan tiempo en retroceso.

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