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Los vecinos de Cas Capiscol exigen seguridad, civismo y respeto ante los problemas de la antigua cárcel de Palma

Los residentes de la barriada han protestado esta tarde en la calle, con gran éxito de participación, para denunciar la inseguridad que padecen y para exigir una solución inmediata

Así ha sido la manifestación de vecinos de Cas Capiscol para protestar por la inseguridad de la antigua cárcel de Palma

Guillem Bosch

Seguridad, civismo y respeto. Bajo estas tres exigencias esta tarde los vecinos de los barrios de cas Capiscol y Son Busquets de Palma han salido a la calle para protestar y exigir soluciones ante el problema de inseguridad ciudadana que está provocando la okupación de la antigua prisión.

A esta protesta ciudadana se han sumado alrededor de 400 personas, que se han concentrado bajo un mismo objetivo: exigen a los políticos que adoptan una solución definitiva ante los problemas de inseguridad ciudadana que ocasionan las personas que residen en la vieja prisión de Palma.

La protesta ha consistido en un recorrido a pie por varias calles de la barriada y ha estado encabezada por una pancarta titulada: “Presó antiga, solucions ja, seguretat i civisme”.

La manifestación ciudadana ha sido organizada por la asociación de vecinos de Cas Capiscol y del Amanecer, pero también ha contado con el apoyo de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palma y del colegio de la barriada.

Biel González, presidente de Cas Capiscol, ha explicado que la okupación de la instalación penitenciaria está provocando a diario problemas de convivencia ciudadana, pero sobre todo a los vecinos les preocupa el clima de inseguridad que se sufre en la barriada. “Los vecinos estamos muy preocupados por la degradación que está sufriendo la barriada. Cada día se cometen pequeños delitos y los niños que acuden por la mañana no están seguros.”. El representante de la asociación aseguró que la mayoría de personas que reside en la antigua cárcel sufren problemas de adicción o mentales, que se mezclan con traficantes de droga, lo que explica el clima de inseguridad que está provocando esta situación. González se quejó de que esta situación no es nueva, de hecho los primeros okupas entraron en la prisión hace ya casi diez años, y sin embargo no se ha adoptado ninguna medida efectiva para solucionar el problema. “En el colegio han tenido que cambiar la puerta de entrada para proteger a los niños”, explicó el activista.

Maribel Alcázar, presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palma, explicó que detrás de la okupación de la antigua cárcel se esconde un grave problema social, porque mucha gente no tiene más remedio que residir en esta instalación penitenciaria porque no tiene posibilidad de acceder a una vivienda digna. “Es verdad que hay okupas que son drogadictos o con enfermedades mentales, pero también hay familias trabajadoras, que no pueden pagarse un alquiler. La cárcel se ha convertido en un gueto y una ciudad como Palma no se lo puede permitir. Hay que encontrar una solución urgente a este grave problema social”. Alcázar insistió en que la actual situación del problema de la vivienda está arrastrando cada vez a más personas hacia la marginalidad, a la vez que está provocando la degradación de muchas barriadas de Palma. “La solución no es policial, es social porque cada vez hay más gente que no tiene un techo en el que poder vivir”, sostuvo la representante vecinal.

La protesta pacífica de los vecinos terminó con una concentración en el patio del colegio público de Cas Capiscol. La directora del centro educativo, además de dar la enhorabuena a los vecinos por el éxito de la protesta, exigió a las autoridades políticas que encuentren una solución al grave problema que arrastra la situación de la antigua cárcel. La directora exigió medidas urgentes para solucionar el conflicto que ha generado esta situación, pero sobre todo reclamó que se aumente la seguridad en la zona, para garantizar la protección de los niños que acuden al colegio.

El presidente de la asociación de vecinos anunció que la próxima semana que habrá una reunión entre el Ayuntamiento de Palma, Delegación del Gobierno y Asuntos Sociales, donde se abordará el grave problema de inseguridad que padece Cas Capiscol y en este encuentro se exigirá a las instituciones que encuentren con una solución definitiva a esta okupación de la antigua prisión. “El alcalde nos tendrá que escuchar”, sostuvo el presidente.

Además de la protesta, la asociación impulsa otras medidas de protesta. Se han elaborado unos carteles, que serán colgados en las viviendas, con tres palabras que resumen sus reivindicaciones: “seguridad, civismo y respeto”.

Los vecinos han anunciado que volverán a salir a la calle y lo harán las veces que sea necesaria para que de una vez por todas se solucione este problema de inseguridad ciudadana que está generando las personas que viven en la antigua cárcel.

Esta protesta se ha celebrado la misma semana en la que la Policía Nacional y la Policía Local realizaron una redada en el interior de la instalación penitenciaria, con el objetivo de identificar a los moradores y con la intención de buscar alguna persona que estuviera reclamada por las autoridades judiciales. Hubo un detenido y se identificaron a alrededor de unas 150 personas, que han continuado residiendo tras los muros del centro.

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