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Ocho meses de prisión por arrojar basura sobre la calzada de las Ramblas de Palma

El acusado cogió las bolsas de residuos de un contenedor y puso en peligro la seguridad de los conductores

El incidente ocurrió en la calzada de las Ramblas de Palma

El incidente ocurrió en la calzada de las Ramblas de Palma

Palma

Ocho meses de prisión es la condena que tendrá que cumplir un vecino de Palma, quien agarró unas bolsas de basuras depositadas en un contenedor y las lanzó sobre la calzada, poniendo en peligro la seguridad de los conductores. El suceso ocurrió en las Ramblas de Palma en la noche del pasado día 23 de abril. Por fortuna, todos los conductores que se encontraron con estos obstáculos sobre la calzada lograron esquivarlos, por lo que no hubo que lamentar heridos. Aún así, el autor de estos hechos, ha sido condenado a una pena de ocho meses de prisión por un delito contra la seguridad vías en la modalidad de creación de un grave riesgo para la circulación. Primero fue juzgado por un juez de lo Penal y ahora la Audiencia ha ratificado dicha condena.

La sentencia detalla que el individuo, de noche, se acercó a unos contenedores de la citada zona de Palma. Agarró varias bolsas que contenían residuos y las lanzó sobre la calzada “a sabiendas del consiguiente peligro que ello ocasionaba para el tráfico rodado”. Se trata de una zona donde solo se dispone de un carril para poder circular, ya que en el segundo únicamente está permitido para autobuses. Como por el carril no se podía circular, porque estaban esparcidos todos los residuos, un coche arrastró todas las bolsas de basura, al no darse cuenta de su presencia. El conductor se asustó y paró de pronto. Se bajó del coche para comprobar qué era lo que había arrastrado. Otra moto también circuló por las Ramblas prácticamente en el mismo momento. El motorista si se percató de la presencia de bolsas de basura y las esquivó, realizando una maniobra evasiva y metiéndose por el carril del bus.

Varios testigos presenciaron la actuación del ahora acusado. Uno de ellos incluso grabó la escena a través de su teléfono móvil, grabación que sirvió como principal prueba en el juicio. En dicha grabación se aprecia como claridad como el acusado arrojó al suelo el contenido de una bolsa de basura de color negro y más tarde hizo lo mismo con otros recipientes, extendiendo su contenido por la calzada. La basura invadió los dos carriles.

Los jueces también han valorado la declaración de otra testigo de los hechos, que explicó que detectó varias bolsas de basura por la calzada y que hubo varios vehículos que tuvieron que realizar bruscas maniobras para salvar el obstáculo.

Uno de los policías que acudió a este servicio incidió también que la presencia de estos residuos, procedentes de los contenedores, en la calzada “suponía un riesgo para la circulación, especialmente porque al ser de noche la visibilidad era menor, ya que aunque había farolas en la zona, el arbolado dificultaba la iluminación”, señala la sentencia.

El tribunal de la Audiencia recuerda que la ley prohibe expresamente la alteración de la seguridad del tráfico, mediante la colocación en la vía de “obstáculos imprevisible, derramamiento de sustancias deslizantes, mutación o daño de la señalización o por cualquier otro medio que origine un grave riesgo para la circulación”. Y en este sentido incide en que no se trata de que se haya producido un peligro concreto, sino que se castiga cuando se crea “un grave riesgo”, como ha sido este caso.

Los jueces justifican que, al margen de que no se hubiera producido ningún accidente, el mero hecho de lanzar residuos sobre una calzada justifica que el autor sea condenado a cumplir ocho meses de prisión.

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