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Habla el okupa del Secar de la Real: «Yo también estaría enfadado si okuparan mi casa»

El hombre que ha ocupado la vivienda de un jubilado de más de 70 años en el Secar de la Real confirma que compró las llaves de la vivienda y se define como una persona honrada y trabajadora. Además, niega pertenecer a ninguna mafia de ocupación de viviendas y asegura no disponer de los recursos económicos que le atribuye el propietario

«No es cierto que el propietario de la vivienda me ofreciera 10.000 euros, me ofreció 3.000 y le dije que podía pagar un alquiler, pero lo rechazó»

Un jubilado denuncia la ocupación de su casa en el Secar de la Real

Un jubilado denuncia la ocupación de su casa en el Secar de la Real / PM

Pere Morell

Pere Morell

Palma

«El propietario solo ha dicho una sarta de mentiras. No es cierto que me ofreciera 10.000 euros para abandonar la vivienda; me ofreció 3.000 y le dije que podía pagar un alquiler, pero lo rechazó». Son las contundentes palabras del hombre que ha ocupado la vivienda de un jubilado de más de 70 años en el Secar de la Real.

El okupa, que no ha querido facilitar su identidad, se define como una persona honrada y trabajadora: «Es cierto que compré las llaves de la vivienda por 1.000 euros, pero no pertenezco a ninguna mafia de ocupación de casas. Que me investigue la Policía si quiere. Además, no soy tan rico como dice el propietario».

El hombre explica que ocupó la vivienda «porque no tenía nada más» y afirma comprender perfectamente el malestar del propietario: «Yo también estaría enfadado si ocuparan mi casa».

Por su parte, Fernando —nombre ficticio del propietario— explica que la Policía no pudo desalojar al okupa el pasado 6 de diciembre después de que este exhibiera un contrato firmado con la empresa Movistar Prosegur, con una antigüedad superior a las 48 horas previas a que él descubriera la ocupación del inmueble. Según denuncia el afectado, la empresa instaló cámaras de seguridad en la vivienda y formalizó el contrato de manera presuntamente irregular, ya que la Ley de Seguridad vigente obliga a comprobar documentalmente la legitimidad de los moradores antes de autorizar la instalación de sistemas de vigilancia.

«No es culpa mía que la empresa de seguridad no reclamara nada», replica el okupa, quien asegura estar dispuesto a pagar un alquiler desde este mismo momento. «Si estuviera en la situación del propietario, aceptaría sin pensarlo. Si igualmente quiere cobrar un alquiler, no entiendo el problema ni por qué no acepta mi oferta», concluye.

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