Javier Sanz, presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares: "En verano tendremos el proyecto ganador de la reforma del puerto de Palma y lo volveremos a consensuar"
Terminada la obra del Passeig Marítim, se enfrenta a la gran reforma del puerto de Palma, que define como una necesidad para desarrollar su motor económico y logístico abriendo además 50.000 metros cuadrados al ciudadano

B. Ramon

¿Cuál es su opinión sobre el funcionamiento del nuevo Passeig Marítim?
Cuando llegué a la Autoridad Portuaria hace dos años y medio heredé un proyecto importante. Pensé que su ejecución era un tema complicado porque podía ocasionar dificultades a los ciudadanos y también a los industriales. Entonces me reuní con el equipo y dije: "Vamos a buscar la mejor solución dentro de las posibilidades que tenemos y de lo que conlleva una obra". Y creo que se hizo una gran labor. Hubo información constante a la ciudadanía y a los afectados, y modificamos algunas cosas. Es un buen proyecto. El paseo estaba muy deteriorado y se buscó un nuevo concepto que dejara atrás esa autopista de seis carriles. Ahora es una vía para el ciudadano que funciona.
¿Cree que es posible aumentar el número de aparcamientos?
Si las instituciones se ponen de acuerdo, yo no tengo ningún problema, pero no sé dónde. Lo que no tiene sentido es volver a abrir el Passeig Marítim después de inaugurarlo para enfrentarnos a tres años más de obras. Sería de locos. Hemos buscado soluciones de movilidad como el Bus Nàutic, que inauguraremos en un par de meses y que unirá el Dique del Oeste hasta el Portitxol, pasando por el Moll Vell y el Muelle de las Golondrinas. Lo que he negado categóricamente es haber prometido en ningún momento un nuevo parking en la vía.
Sin embargo, está previsto que con la renovación de la concesión al Real Club Náutico de Palma, se construya en la calle Contramuelle-Mollet un aparcamiento subterráneo de entre 90 y 100 plazas.
Sí. También en el Muelle de las Golondrinas está previsto que el aparcamiento aumente hasta las 120 plazas. Y en el futuro Museo Marítimo también habrá otro aparcamiento. Y además, en la futura reforma del puerto de Palma también se desarrollarán otras zonas de aparcamiento en la parte que vamos a abrir al ciudadano con el cambio de uso.
¿Qué cree que puede aportar el Bus Nàutic a la mejora de la movilidad?
Es una solución que ha funcionado en otros puertos, como Eivissa, donde une la Marina de Botafoc con el centro, o en Barcelona. En el puerto de Palma, si llevamos la parte industrial al Dique del Oeste, estamos moviendo a muchos trabajadores del centro hasta el otro extremo portuario, y se necesitan soluciones de movilidad. Además, la gente que quiera ir al Passeig Marítim a algún restaurante y no sepa dónde aparcar también podrá utilizarlo.
El Club de Mar tiene que inaugurar una pasarela que unirá por primera vez la sede social del club con el Passeig Marítim. ¿Cuándo se abrirá definitivamente?
Depende más de ellos, pero creo que es inminente. El nuevo Club de Mar entra dentro de la remodelación del puerto de Palma, se abre a la ciudad y al Passeig Marítim y presenta un proyecto interesantísimo al que añade restaurantes y tiendas, convirtiéndose en uno de los mejores puertos del Mediterráneo. Creo que es muy bueno para la ciudad. En mi opinión, ahí empieza la remodelación del puerto de Palma, sigue con el Marítim y continuará con el Portitxol.
En el Muelle de las Golondrinas plantean otro gran cambio con el nuevo concurso.
Hace 30 años que está evolucionando y ahora lo seguirá haciendo. Las embarcaciones de excursiones marítimas han ido degenerando en algunos casos en discotecas en el mar. Ahora intentamos ajustar ese modelo y adaptamos a una ley ciudadana para que esto no ocurra, porque teníamos quejas constantes. Esa es la idea. No vamos contra nadie: seguimos manteniendo la filosofía de excursiones marítimas, pero sin party boats. Ayuntamiento y vecinos comparten el nuevo modelo. Podrá seguir trabajando el mismo número operadores, pero con otras condiciones y normativa.

Javier Sanz, durante el transcurso de la entrevista con Diario de Mallorca / B. Ramon
¿La APB también anima a mejorar el Marítimo renovando las concesiones de sus locales?
Las concesiones van venciendo de acuerdo con los plazos. No nos hemos adelantado. El Pesquero ha acabado su concesión. El Bar Marítimo lo hará dentro de poco, en el marco de la renovación de la nueva plaza de Santo Domingo de la Calzada, que ha perdido su calle interior y ahora conecta mejor con es Jonquet.
Rafael Gil, presidente del Real Club Náutico de Palma, afirmó que con la sentencia que le otorga el derecho a prorrogar su concesión todos habían respirado aliviados, incluida la Autoridad Portuaria. ¿Cuál es su reflexión?
La comparto. Y además por doble motivo. Lo único que se estaba discutiendo era si el Náutico poseía una concesión o un contrato de servicio. Si era un contrato de servicio, no cabía discusión alguna: había que sacar el club a concurso. Y si, como ha dicho el juez, es una concesión, pues seguimos trabajando. Estamos todos contentos.
Por haber presidido el Náutico con anterioridad, ¿se vio obligado a adoptar una postura más dura con el Club desde la Autoridad Porturia?
No. Existía una discrepancia de definición y el juez la ha resuelto. Pero había antes una buena relación antes y también la hay ahora.
¿Y ahora qué toca?
Estamos trabajando para concederle la ampliación de plazo y la prórroga de la concesión aprobada en 2019. Será una prórroga de 20 años, lo máximo que permite la ley. El plan de inversiones es el mismo de entonces, aunque ahora será un poco más caro por el incremento de costes. Pero hablamos de lo que ya se planteó: el parking subterráneo, el derribo de algunos edificios en la calle Contramuelle-Mollet y la construcción de nuevos edificios para la escuela de vela y piragüismo. Era un proyecto deportivo y social, y así seguirá. El juez nos lo ha dicho claramente: "Pongan ustedes en marcha lo que interrumpieron en 2019".

Los nuevos edificios, zonas verdes, paseos y áreas recreativas del Constramuelle Mollet, Moll Vell y muelles comerciales / Xisco Alario
La reforma que construirá el nuevo puerto de Palma
¿Qué ideas animan la gran reforma del Puerto de Palma que la Autoridad Portuaria acaba de sacar a concurso?
Los puertos de Balears, no solo el de Palma, han recibido grandes inversiones en infraestructuras en los últimos cuarenta o sesenta años: estaciones marítimas y muelles para mantener competitividad y conectividad. Ahora tenemos que mejorar la integración puerto-ciudad sin interrumpir la logística ni la actividad industrial. Debemos tomar decisiones como gestores para afrontar la transformación del puerto y hacerlo con una armonización de usos.
¿Y cómo se lleva a la práctica?
No perdiendo de vista que el 95% de las mercancías que entran en Palma lo hacen por el puerto. Y que casi tres millones de pasajeros, también. Sabiendo que es un motor económico y un actor determinante dentro de la economía. Si mañana colapsara la entrada del puerto por un accidente, como ocurrió en agosto de 2023 cuando un crucero colisionó por el temporal con un barco de carga, podría provocar un desabastecimiento en toda la isla. Por eso es necesario mantener nuestro aprovisionamiento y nuestra logística y dotarla de medios.
Entonces, ¿la actividad industrial se va al Dique del Oeste, donde gana más espacio, y la superficie ganada junto a la ciudad se abre al ciudadano?
Planteamos un cambio de usos. Por una parte, vaciamos los muelles comerciales más cercanos a la ciudad y trasladamos toda la industria —que representa un 70% de nuestros ingresos— al Dique del Oeste. Por otra, mantenemos toda la parte logística de los ferris en ese dique y una pequeña parte de los muelles comerciales. Y los cruceros los mantenemos en Pelaires y Poniente. Mientras, toda la actividad náutica deportiva se mantiene.
¿Y qué se hará con el espacio ganado para la ciudadanía?
En primer lugar, vamos a crear una escuela de vela municipal y un centro de alto rendimiento, necesarios en una ciudad como Palma. Todas las ciudades tienen un centro público de este tipo y nosotros todavía no, pese a ser una potencia en vela y deportes náuticos. Estamos abiertos a la participación de Cort, el Govern y otras entidades náuticas que quieran sumarse.
¿Y qué más?
La Escuela Náutica Pesquera, que está en el Dique del Oeste y en un estado lamentable, pasa a los muelles. También fomentaremos la innovación y la investigación, con el SOCIB y el Instituto Oceanográfico. Delante de la lonja del pescado se levantará el Museo Marítimo. Y el Paseo de la Riba se recuperará con esa idea de abrir el puerto y humanizarlo, para que la gente pueda pasear y disfrutarlo. Una ciudad como Palma no puede estar de espaldas al mar. Queremos cambiar la fisonomía del puerto para que la gente pueda disfrutar de él.
¿En la reforma del puerto que ha salido a concurso se descartaron propuestas?
El proyecto nace fuerte y consensuado porque hemos mantenido contactos con 60 grupos de interés y escuchado a todo el mundo. Por ejemplo, la salida directa al mar de la Escuela Municipal de Vela fue una aportación que evitará que las embarcaciones de vela ligera tengan que ser remolcadas por todo el interior de la dársena antes de salir a navegar. Además, planteábamos un dique exterior nuevo para evitar que los petroleros pudieran sufrir algún accidente en el interior, pero se rechazó. Entonces nos centramos en las zonas abrigadas, descartando ese proyecto. Es un plan consensuado, fruto de una necesidad y sin ampliaciones.
¿Cuáles son los plazos?
Ya hemos licitado la reforma y buscamos a los mejores equipos. En febrero seleccionaremos los cinco mejores proyectos, los expondremos y en verano tendremos el proyecto ganador, que volveremos a consensuar. Pero la reforma ya ha empezado. Hemos desmantelado una parte de los muelles comerciales y seguiremos trabajando en los dos frentes: el de la ciudad y el del Dique del Oeste.

Javier Sanz, en su despacho de la Autoridad Portuaria de Baleares / B. Ramon / B.RAMON
¿Se ha establecido algún cronograma o fases de la reforma?
Tenemos fases previstas. El primer traslado al Dique del Oeste será el de Astilleros de Mallorca. Liberaremos la parte del Moll Vell que ocupa y también empezaremos a trabajar en esa zona. El varadero y STP también se liberarán y trabajaremos ahí. La actividad portuaria no se parará en toda la reforma. Será un proyecto que no molestará a la gente, manteniendo intacta la entrada de mercancías. Tenemos a favor a los navieros, que defienden el proyecto al cien por cien. En un plazo de siete, ocho o diez años terminaremos completamente el proyecto.
¿Los astilleros ganan más espacio en el Dique del Oeste?
Ganan espacio y capacidad de negocio. Son fundamentales. La industria náutica factura 1.500 millones al año, con 800 empresas y unos 1.000 puestos de trabajo. Y ahora tendrán capacidad de mejora, porque en su actual ubicación ya no podían crecer.
¿Ferris y cruceros también experimentarán mejoras en sus ubicaciones?
Se mantendrán. La parte logística es muy importante. Por eso lo primero que hicimos fue hablar con los navieros. Nos dijeron que estaban encantados con la reforma del puerto, que podrían mantener su actividad y vamos a ejecutar mejoras en las estaciones marítimas y hacerlas inteligentes. Los cruceros se mantendrán de acuerdo con su actividad programada.
¿Cuándo se podrán enchufar a puerto los cruceros que lleguen a Palma y apagar sus motores y chimeneas?
En el año 2030. Estamos electrificando todos los amarres con un proyecto propio de la Autoridad Portuaria de Baleares financiado al 40% por la Unión Europea. El proyecto no incluye únicamente a los cruceros, también a los ferris. Baleària ha sido pionera, ya que al llegar a puerto ya se conecta, apaga motores y no contamina ni genera ruido. El proyecto se extiende a todos los puertos gestionados por la Autoridad Portuaria. Avanzar en el tema medioambiental para nosotros es vital.
¿En qué consiste la futura planta de residuos líquidos del muelle de San Carlos?
Es una infraestructura que ya existe, pero ahora se va a modernizar porque es muy antigua. Tenemos la obligación de recoger y tratar todos los aceites y sólidos que los barcos descargan. Estos residuos se recogen y se tratan: es un servicio comercial que debemos prestar, como contar con un práctico o proporcionar agua a los buques que amarran, cuya tasa hemos aumentado para combatir la escasez. Hasta ahora con los residuos líquidos de los barcos solo se realizaba una primera decantación y el segundo filtrado se llevaba a la península. Pero ahora, con la nueva planta, lo que se trasladará será solo el residuo solido, y todo el proceso pasará por una validación ambiental. La modernización de la planta forma parte de un concurso que todavía debemos adjudicar. Escogeremos la mejor opción.
La reforma del puerto de Palma incluye también la del Portitxol, el club náutico y también su entorno.
El puerto, que es un club náutico con una función social y deportiva, mantendrá sus amarres pero se va a mejorar con una inversión de siete millones, obligatoria tras obtener la prórroga de su concesión. Y luego hay otra parte que desarrolla la Autoridad Portuaria en la integración del puerto con el entorno urbano, donde vamos a invertir otros siete millones de euros. El proyecto ahora está en elaboración. n
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