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Los dimonis vencen al viento en un correfoc masivo que desafía a la alerta naranja

El correfoc de Sant Sebastià ha desafiado la alerta naranja y ha congregado a miles de personas, que han disfrutado de la pirotécnica y de los espectáculos de los dimonis

El pasacalles de fuego y dimonis ha arrancado simultáneamente desde dos enclaves, la plaza de la Reina y el Pont de sa Riera.

El correfoc pone fin a las fiestas de Sant Sebastià

Jaime Reina

Pere Morell

Pere Morell

Palma

El viento es el mejor aliado del fuego: lo aviva y lo enloquece. Pero no hay quien sepa dominar mejor a las llamas que los dimonis. El correfoc de Sant Sebastià ha desafiado la alerta naranja y ha congregado a miles de personas, que han disfrutado de la pirotécnica y de los espectáculos de los dimonis. El mal tiempo ha dado por fin una tregua en Palma y el correfoc ha prendido la mecha de su espectáculo a las siete de la tarde, tal como estaba previsto, ante un público masivo y animado.

El pasacalles de fuego y dimonis ha arrancado simultáneamente desde dos enclaves, la plaza de la Reina y el Pont de sa Riera. Desde el primer punto han arrancado las colles de dimonis Drac i Guardian de Sant Jordi, Realment Cremats, Sòbila de la Real, Es Drac de na Coca i Ses Germanies. Y desde la confluencia entre el Passeig Mallorca y Jaume III lo han hecho Enfocats, Trabucats, Es Cau des Boc NEgre, Escabritats, Kimfumfà, Incubus e Illa Galelera, que avanzarán con el resto de collas hasta la plaza Joan Carles I y el Passeig del Born.

La borrasca Ingrid ha obligado a activar este domingo la alerta naranja en la costa sur de Mallorca por fuertes vientos y fenómenos costeros adversos. Sin embargo, nada ha parado el correfoc. Mallorca es tierra de 'dimonis', que han protagonizado el espectáculo, bailando obscenamente entre el fuego y el ruido, con la lengua fuera y cubiertos de hollín. La figura más mítica de la isla vive entre el riesgo y la diversión, representando el caos y la burla, y esta noche han llenado de llamas y de un peligro controlado las calles de Ciutat. Niños con máscaras de dimoni observaban el desfile mientras los bufadores lanzaban fuego y los más atrevidos se lanzaban a bailar junto a los dimonis bajo la pirotecnia.

Este año, los dimonis han podido contar con la misma cantidad de pólvora y presupuesto que hace dos años, a diferencia del Sant Sebastià del año pasado, cuando las colles de dimonis de Palma denunciaron recortes tanto en la pólvora como en el presupuesto del Correfoc. Entonces, a través de un comunicado, expresaron su “malestar por la reducción significativa” de la partida asignada al Correfoc de 2025.

Los palmesanos se quedaron sin revetlla, pero el correfoc sí se celebró. Algo que festejar por parte de los llonguets en unas fiestas de Sant Sebastià descafeinadas por el Ayuntamiento. Para una semana en la que los palmesanos sienten la ciudad como suya

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