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En Contra

Cristina Calero, activista: «No está todo perdido tras la tala absurda de los bellasombra, si Cort crea un bosque ciudadano»

«Nos han tratado como a niños inexistentes, con una indiferencia absoluta», sentencia la licenciada en Historia del Arte y Filosofía, doctora en Metafísica, profesora universitaria y escritora

Cristina Calera, activista: «No está todo perdido tras la tala absurda de los bellasombra, si Cort crea un bosque ciudadano»

Cristina Calera, activista: «No está todo perdido tras la tala absurda de los bellasombra, si Cort crea un bosque ciudadano» / B. Ramon

Matías Vallés

Matías Vallés

Cristina Calero (Málaga, 1970) es doble licenciada en Historia del Arte y Filosofía, doctora en Metafísica, profesora universitaria y escritora volcada en la plataforma contra la tala de los bellasombra de la plaza palmesana de Llorenç Villalonga, pero no portavoz porque «qué importa quién hable».

Para que se haga cargo del tipo de entrevista: «¿Un árbol es una obra de arte?».

No, la obra de arte está realizada por un ser humano, absolutamente incapaz de crear el estado de vida que se da en un árbol.

¿Los bellasombra eran sus vecinos?

No soy del barrio, pero me muevo en bicicleta por Palma y me desviaba para pasar por ese pequeño bosque/selva que teníamos en la plaza Llorenç Villalonga. Los bellasombra creaban una intensidad de vida, con aves y raíces que sobresalían.

Los bellasombra ejecutados por Cort, ¿es eutanasia o asesinato?

El Ayuntamiento ha acabado con ellos de manera inexplicable, no hay respuesta lógica posible. Se escudan en un ingeniero de caminos con todos los respetos, no encargaron un contraperitaje y ocultaron la tala en el orden del día de la Mesa Palma Verde.

¿Cómo se enamora alguien de un árbol?

Cuando el árbol deja de ser aquello con lo que se le identifica habitualmente. Se desprende de sus adjetivos, y así surge de forma natural y espontánea el placer de disfrutar de unos bellasombra casi centenarios.

Es curioso que los 17 bellasombra fueran igualmente irrecuperables.

Es evidente que no era así, no hace falta ser un técnico arborista para darse cuenta. En un mes, los árboles pasaron de riesgo tolerable a extremo, y a ser peligrosos para cualquier viandante. El verde en nuestra ciudad es una cuestión de calidad de vida, y talar es quitarse el problema de encima.

El alcalde jura que no quería talar.

Estarás de acuerdo conmigo en que si no quiero hacer algo, no lo hago bajo ningún concepto, y busco a técnicos independientes que me aporten datos.

Tampoco es una garantía el ‘contrainforme’ anónimo que ustedes esgrimen.

Es un trabajo colectivo para dialogar con el Ayuntamiento, he colaborado en su redacción porque quiero comprender. Y seis técnicos independientes firmaron el documento que se entregó a la jueza de lo Contencioso.

La jueza autorizó la tala sin necesidad de ver los bellasombra vivos.

Y tampoco es especialista en el tema. Tras el contencioso de Amics de la Terra, entiendo su postura al ver las fotos tremendas de otros lugares y de las vallas.

¿Quién arrojó las vallas de los bellasombra?

No tenemos ni idea, pero era normal que las arrojaran porque estaban colocadas de manera que no protegían nada, con bridas de plástico y sin asentamiento ni cartelería.

Sostiene Jaime Martínez que prevaricaría si no empuña la motosierra.

Imagina que ante la contraposición de posturas hubiera decidido tomarse un tiempo, realizar una tala selectiva, no adoptar decisiones irreversibles,... No soy especialista, pero hay medidas intermedias y progresivas.

El barrio de los bellasombra no vota a Podemos.

El casco antiguo de Palma es una zona cara, donde la gente que he conocido destaca por educada y formal. No piden nada extraño, no acampan, y tampoco se les escucha.

Cort los ha tratado como a niños.

Nos han tratado como a niños inexistentes, con una indiferencia absoluta. En innumerables ocasiones se les ha pedido una mesa de diálogo, sin recibir ninguna contestación.

¿Esto acabará en una querella?

No lo sé, pero no podemos abandonar un asunto que va más allá de la tala de 17 árboles, va en contra de los principios democráticos.

Si Martínez ha de caer, que sea por los bellasombra.

No pedimos la cabeza de nadie. Querría ser más constructiva y solicitar que el alcalde reaccione, que se pasee por la plaza. No está todo perdido tras la tala absurda, si se crea un bosque ciudadano.

Tampoco tengo claro que el autoritario Villalonga se hubiera opuesto a la tala.

Villalonga es el nombre de la plaza, no del sentimiento de los árboles y del vecindario.

¿Está a favor de talar los árboles que entorpecen la visión de Bellver o la Lonja?

Totalmente en contra, perdemos un placer porque gracias a los árboles podemos ver los monumentos con otra perspectiva. No tiene sentido, es convertir a la ciudad en un escenario o simulacro.

¿A cuál de sus filósofos le recuerda esta decapitación?

A Nietzsche, a menudo tergiversado y calificado de prepotente, cuando es todo lo contrario, un gran defensor de favorecer la vida. Contra el resentimiento, señala que «nos falta la inocencia en el deseo».

De vuelta al principio, ¿hay alguna obra de arte que pueda competir con un árbol?

No, lo siento. Aunque me van a echar de la universidad, ¿cómo vas a comparar? La vida es la mayor obra de arte, el cual no deja de ser un reflejo.

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