Comercio emblemático
El histórico Forn Ca l’Amo en Pep de Establiments se traspasa

Un cliente compra en el Forn Ca l’Amo en Pep. | MANU MIELNIEZUK
El histórico Forn Ca l’Amo en Pep de Establiments se traspasa. Así se ha dado a conocer en las redes sociales de esta emblemática panadería palmesana que estuvo cerrada durante dos semanas en febrero del año pasado por fallecimiento del panadero y alma del establecimiento, Arnau Company.
Tal y como explicó este diario, la propiedad tuvo dudas sobre si mantener abiertas las puertas y finalmente decidieron que el horno tenía que volver a abrir, labor de la que fue artífice el hijo de Arnau Company, Joan.
El Forn de Ca l’Amo en Pep nació a finales del siglo XIX de la mano de Amador Salom Calafat, natural de Vilafranca y primer propietario del obrador. Este compró el edificio donde antiguamente había unos almacenes y en el cual, además de montar la panadería, levantó diferentes viviendas alrededor.
Tiempo después entró a trabajar en la panadería el padre de Arnau Company Florit, Joan Company. Entre los años 50 y 60, Arnau empezó a trabajar con su padre.
El local mantiene la producción de dulces y pasteles de manera tradicional a través de un horno moruno de piedra y conserva una infinidad de detalles propios de la identidad isleña.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un Sant Sebastià de paraguas: Cort solo cancelará los conciertos en caso de lluvias intensas
- Un informe de expertos afirma que la tala de los bellasombras de la plaza Llorenç Villalonga fue ilegal
- Cort cancela todos los conciertos y actos de Sant Sebastià por el accidente ferroviario de Córdoba
- La Aemet avisa: se esperan lluvias en Palma durante los tardeos de Sant Sebastià
- Cort sustituye a los artistas de uno de los tardeos de Sant Sebastià por un problema administrativo
- Palma tendrá que pagar todos los conciertos de la Revetla de Sant Sebastià que se cancelaron
- El Ayuntamiento mantendrá las torradoras pese a cancelar los actos y conciertos de Sant Sebastià
- Palma cancela el programa de Sant Sebastià: una decisión insólita que no tiene precedentes